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El Papa nombra obispo de Menorca al rector de Santa María de Elche

El obispo, Jesús Murgui, aplaude a Francisco Conesa al hacerse público su nombramiento.
El obispo, Jesús Murgui, aplaude a Francisco Conesa al hacerse público su nombramiento. / EFE / Morell
  • El párroco Francisco Conesa abandonará el próximo mes de enero sus cargos en la diócesis y abrirá una nueva etapa

El Papa Francisco ha nombrado al párroco y rector de la Basílica de Santa María de Elche, Francisco Conesa Ferrer, nuevo obispo de Menorca en un anunciado simultáneo realizado desde el Vaticano y el salón de actos del Obispado de Orihuela-Alicante, donde estuvieron presentes el prelado de esta Diócesis, Jesús Murgui, y el obispo emérito, Rafael Palmero, además de miembros de la curia y fieles.

El nombramiento oficial tendrá lugar a principios de enero, según explicó después el propio párroco, por lo que aún continuará como responsable de Santa María. Con esta designación, Conesa abandonará la diócesis Orihuela-Alicante, de la que ha sido vicario general durante 14 años, y en la que ha desarrollado casi todo su ministerio, los últimos tres años como rector en Elche.

Menorca se encontraba sin obispo desde septiembre del año pasado, cuando Salvador Giménez tomó posesión como prelado de Lleida, aunque desde entonces está al cargo de esa diócesis como administrador mossen Gerard Villalonga Hellin.

El nuevo prelado de Menorca, ilicitano de nacimiento, aboga, al igual que el actual pontífice, por una «iglesia de puertas abiertas a todas las personas». Ha elegido como lema episcopal la cita de San Pablo 'Auditor gaudii vestri' ('Servidor de la alegría').

En un mensaje a los fieles de la Diócesis de Menorca, Conesa Ferrer asume la responsabilidad de ser prelado «deseando estar a disposición de todos» los que forman «la rica comunión diocesana: sacerdotes, religiosos y laicos». Se emocionó con el discurso de despedida, a lo que sus compañeros le dieron una cerrada ovación.

El nuncio vaticano en España, monseñor Enzo Fratini, fue quien la transmitió el mensaje de Su Santidad, que le pilló de «sorpresa», aunque manifestó «una gran alegría» porque es «un don que nadie merece».

«Después, solo he pesando en tener una actitud de servicio respecto a todos los fieles» de la diócesis de Menorca, señaló tras el anuncio, en una comparecencia junto con el obispo Jesús Murgui. Lo peor ha sido el «dolor» por tener que separarse de la Basílica de Santa María, donde, resaltó, está «sirviendo hasta ahora tan a gusto y tan bien». Confesó que ahí se quedará «un trozo muy grande» de su «alma», aunque deja aún «ilusiones y proyectos» por materializarse. Admitió también que las representaciones extraordinarias del Misteri d'Elx, que se celebrarán la próxima semana, serán «muy especiales» por ser las últimas como responsable de la Basílica.

«La Iglesia me pide servir en esa isla (Menorca) y allí me voy a entregar en cuerpo y alma a ese servicio», indicó Conesa Ferrer. Lo toma como las palabras de Dios a Abraham del Génesis: «Sal de tu tierra», lema de la jornada mundial de la misiones, celebrada el pasado domingo.

Aboga, al igual que el Papa Francisco, por una iglesia «abierta, para todos, servidora y misionera», un «reto», ha expuesto, que deben afrontar «toda la iglesia católica» y él como nuevo prelado de la Diócesis de Menorca. «Una iglesia de puertas abiertas a todas las personas», añadió, de ahí su lema episcopal.

Como sacerdote, ha dedicado mucho tiempo al estudio, ha escrito y ha tratado también «con la no creencia, con la indiferencia religiosa, con los no creyentes».

«He escrito cosas de diálogo con las religiones; es decir, lo he pensado y lo he vivido todo este tema (...): el diálogo con los demás, con todas las religiones, con los no creyentes, con todas las personas», señaló.

Por su parte, el obispo Jesús Murguí declaró que el nombramiento del párroco de la Basílica de Santa María como prelado de Menorca supone un «doble sentimiento»: por un lado, «perdemos a una gran persona» que ha sido vicario general en Orihuela-Alicante durante 16 años y, por otro, la diócesis menorquina gana a un sacerdote con «una capacidad de trabajo enorme», de «lo más» que ha visto en su vida.

Además, «tiene una inteligencia privilegiada» y estudió «muchísimo» todo el tema relacionado con las ideas del actual papa de promulgar una iglesia de «diálogo, comunicación» con todos, por lo que es «una persona muy preparada en territorio muy necesario», destacó.