Las Provincias

Belmonte, la «zombi un poco corta», contra «Harry el sucio» y la «estafadora»

La mayoría de los puntos que se votaban ayer salieron adelante por unanimidad, es decir, con el consenso del equipo de gobierno y la oposición, pero, quien estuviera presente en el Salón de Plenos y se perdiese el momento justo de las votaciones, nunca lo hubiera dicho.

Y es que fue, una vez más, un Pleno de mucho más ruido que nueces, en el que el debate fue en varias ocasiones sustituido por el insulto fácil y los rifirrafes.

En el centro de la mayoría de ellos, la concejal no adscrita Nerea Belmonte, que ha hecho de la crítica a sus excompañeros del equipo de gobierno Miguel Ángel Pavón y Julia Angulo su estrategia política.

La edil dedicó a su exportavoz lindezas como que es «el fuego que arrasa la convivencia pacífica de la ciudad», le llamó «Harry el sucio» por «tomarse la justicia por su cuenta».

Éste no se quedó corto y recuperó para ella el ya casi mítico calificativo de «zombi política» que ya le dedicó a Sonia Castedo hace dos años. Entonces ella le contestó con el no menos mítico «esta muerta huele mejor que usted», pero ayer Belmonte se limitó a pedirle que «innove» en sus calificativos.

El portavoz del PP, Luis Barcala, aprovechó para afear a Pavón que «pierde los nervios» y que, siempre que lo hace, «recurre a Castedo». Es víctima, ironizó, de «una orfandad política», desde que no está la exalcaldesa que «le perseguirá toda la vida», a su juicio.

A Julia Angulo le dirigió Belmonte todas sus preguntas sobre supuestas irregularidades en los procesos de concesión de ayudas y viviendas. Llegó a afirmar que le «regaló» 10 puntos a un «amigo» en el proceso de adjudicación de viviendas sociales compradas a los bancos.

Argumentos que quedaron eclipsados por el tono que ambas mantuvieron en su debate. Belmonte llamó a Angulo «presunta estafadora» por la causa que tiene pendiente en Ecuador, mientras que la concejal de Acción Social y Vivienda llegó a decirle que es «un poquito corta», que no le apetecía responder sus preguntas, que es una «mitómana», y que tiene que «marcharse» del Ayuntamiento porque a los demás ediles les «causa incomodidad» verla allí.

Un enfrentamiento bronco que duró varios minutos y que no fue interrumpido por el alcalde, salvo para pedir a Belmonte que no hablase durante el turno de Angulo.

Echávarri tuvo que intervenir también al final del Pleno para hacer callar a su socia Marisol Moreno, de Guanyar. Moreno defendía una declaración institucional conjunta de todos los grupos municipales sobre el daño cerebral adquirido, y aprovechó su intervención para cargar contra los recortes de ayudas y asistencia por parte del Gobierno del PP.

Algo que, claro, indignó a los populares, y que le valió la reprimenda del alcalde, que la mandó remitirse a la declaración institucional.