Las Provincias

El Ayuntamiento gestionará los autobuses a las pedanías para mejorar el servicio

Una pareja se dispone ayer a subir al autobús que conecta el centro de la ciudad con el parque industrial y el aeropuerto.
Una pareja se dispone ayer a subir al autobús que conecta el centro de la ciudad con el parque industrial y el aeropuerto. / José Luis Larrosa
  • La medida afectará a cinco líneas, cuyo recorrido se estudiará para ampliar la frecuencia de paso de los vehículos y el número de paradas

La Conselleria de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio aceptó ayer ceder la gestión de los autobuses que conectan el centro urbano con las pedanías al Ayuntamiento ilicitano. Se trata de una propuesta planteada por la concejalía de Movilidad Urbana ante el volumen de quejas planteadas por parte de los residentes en las partidas rurales, un malestar que también dejaron patente los representantes de los colectivos vecinales del Camp d'Elx en el debate sobre la ciudad, celebrado la pasada semana en el consistorio.

La medida afectará a cinco líneas de autobús y permitirá al equipo de gobierno mejorar el servicio, ampliando la frecuencia de paso y modificando las paradas, en función de las demandas vecinales, según indicó ayer la edil del área, Esther Díez, tras la reunión mantenida por la mañana con el subdirector de Transporte, José Moltó.

En concreto, se trata de las líneas del autobús 1A y 1B que conectan el casco urbano con el Parque Empresarial, el aeropuerto, Torrellano, El Altet y Arenales. La 2 que va hasta Arenales por Valverde. La 3 que recorre Las Bayas. La línea 4 que va hasta Matola. Y la 5 que pasa por La Hoya y llega hasta La Marina.

En cambio, no se incluirán en esta gestión municipal las rutas que unen varios municipios como las que recorre Crevillent, Elche y Alicante, que «coexistirán» y continuarán siendo competencia autonómica. También seguirán sin modificaciones las líneas R1, R2 y R3, a cargo de la empresa de Autobuses Urbanos de Elche, Auesa.

La regidora señaló que el siguiente paso ahora será realizar un estudio para rediseñar el recorrido y los horarios, contando con la opinión de las asociaciones vecinales y demás colectivos implicados. Posteriormente, el consistorio redactará los pliegos de condiciones para sacar a concurso público el servicio, aunque también valorará en qué modalidad, si todas las líneas se ofertan en un mismo paquete, por sectores o cada una por separado.

Concesiones caducadas

Díez recordó que en la actualidad el transporte a las pedanías corre a cargo de distintas empresas, a las que la conselleria les concedió en su día la explotación del servicio, pero no reciben ningún tipo de subvención del departamento autonómico.

Sin embargo, el Ayuntamiento sí aporta una cantidad de dinero extra para que estas entidades realicen algunas mejoras como que los autobuses aumenten la frecuencia de paso por determinados puntos o los usuarios puedan usar la tarjeta dorada.

El montante que el consistorio ha destinado a dicho capítulo este año ha sido de 784.000 euros, tal y como precisó la edil, quien señaló que se da la paradoja de que por parte municipal se esté realizando un desembolso importante y continua habiendo quejas por deficiencias en el servicio que llegan precisamente a las oficinas municipales, por ser los servicios públicos más cercanos a estos vecinos.

Unas carencias a las que, al no contar con la gestión directa, no pueden dar solución, remarcó Díez. Además, recordó que las concesiones por parte de la Generalitat a las empresas están caducadas desde hace años y se han ido prorrogando de forma anual.

La edil tiene previsto solicitar que la mencionada partida presupuestaria municipal para cubrir esos gastos aumente de cara a las cuentas municipales del 2017, de forma que ya se pueda llevar a cabo una primera actuación para intensificar los horarios, al menos en las líneas que más lo necesitan como la de La Hoya, La Marina y Matola, mencionó.

No es la primera vez que el Ayuntamiento se interesa por rescatar la gestión del transporte de autobús interurbano, en anteriores legislatura también se planteó esta opción a los representantes autonómicos, sin que hasta ahora el compromiso se haya materializado.