Las Provincias

Mario Martínez, presidente en funciones de la Cámara de Comercio de Orihuela

  • Uno de los objetivos principales de la nueva junta directiva es lograr la «comarcalización» de este organismo para que «represente ante las distintas administraciones los intereses de la Vega Baja y Orihuela»

El empresario Mario Martínez ha sido elegido presidente en funciones de la Cámara de Comercio de Orihuela, tras la dimisión, a principios de este mes de octubre, de Félix Cerdán y parte de la junta directiva por la "mala situación económica" que atraviesa el organismo.

Martínez, quien afronta con "ilusión" esta nueva andadura, ha explicado que estará al frente de este organismo hasta la convocatoria de nuevas elecciones, que dependerá de la aprobación de la nueva Ley de Cámaras, con el fin de "volver a activar" la entidad cameral.

Uno de los objetivos principales de la nueva junta directiva -compuesta por diez miembros- es lograr la "comarcalización" de este organismo para que "represente ante las distintas administraciones los intereses de la Vega Baja, y Orihuela en particular, e influya para que sus carencias en materia de infraestructuras o sanidad, entre otros, sean atendidas".

"El fin es que sea la voz en Valencia y reciba la inversión que merece un territorio que representa a 400.000 personas de toda la Comunitat Valenciana", ha dicho Martínez, empresario del sector textil desde hace 30 años y vinculado a la Cámara de Comercio de Orihuela, con 115 años de historia, desde 2008.

Otro de los retos que afronta este organismo es la reclamación por la vía judicial de la deuda de 400.000 euros que el Ayuntamiento de Orihuela mantiene con la Cámara de Comercio por una serie de trabajos contratados que generaron facturas en 2013 que, a día de hoy, no se han abonado al contar con reparos del interventor municipal, Fernando Urruticoechea.

Martínez ha precisado que el gobierno municipal -encabezado por el popular Emilio Bascuñana- "tiene intención de pagar", y ha avanzado que se ha iniciado la tramitación legal que marca la ley para "cobrar esta cantidad en un corto espacio de tiempo".

"Primero se ha presentado un requerimiento y, posteriormente, a finales de este año o principios del siguiente, se interpondrá el pertinente contencioso-administrativo", ha avanzado Martínez, quien ha recordado que la gente que trabaja en la Cámara de Comercio lo hace "gratuitamente; es decir, nadie cobra nada y no hay dietas para gasolina o comidas".

Según sus palabras, "es un sitio de encuentro de empresarios que lo único que perseguimos es que la ciudad, Orihuela en este caso, esté mejor comercial e industrialmente".

Ha incidido en la "suerte" de que Orihuela cuente con una Cámara de Comercio y ha afirmado que otro de los retos es lograr que reciba un mayor respaldo, pues, a su juicio, "si estuviese instalada en Elche o Torrevieja, ciudades de nuestro tamaño, quizás habría más apoyo general".