Las Provincias

El director junto a la maqueta del Hospital General situada en el vestíbulo del centro.
El director junto a la maqueta del Hospital General situada en el vestíbulo del centro. / Matías Segarra

«Mi objetivo es conseguir el máximo número de habitaciones individuales»

  • Carlos Gosálbez

  • director del Hospital General Universitario

  • El máximo responsable del centro sanitario anuncia una reforma integral de la zona de Urgencias para ampliar y modernizar su espacio

En septiembre del 2015 fue nombrado director del Hospital General, tras una larga carrera como inspector médico ocupando también cargos de gestión en distintos centros de la provincia. Carlos Gosálbez, que fue concejal en la etapa del alcalde socialista Diego Maciá, resalta las carencias que se encontró a su llegada al departamento y sus esfuerzos por empezar a poner al día en estos 12 meses tanto las infraestructuras como el equipamiento de Primaria y Especializada.

-Ha cumplido un año de gestión al frente del Hospital General, ¿qué balance hace?

-Lo primero que hicimos como equipo directivo cuando llegamos fue visitar todas las dependencias del departamento, incluidas las de Atención Primaria y Salud Pública, pese a que estas últimas exceden de nuestras competencias. Nos reunimos con todos los estamentos y fuimos incluso a sus lugares de trabajo, muchos nos comunicaron que era la primera vez que un gerente les visitaba. El objetivo era escuchar y ver las necesidades para plantear de qué manera ayudar. En esa valoración tardamos en torno a unos tres meses, hay que tener en cuenta que el Hospital cuenta con 16 servicios médicos, 10 quirúrgicos, 14 servicios centrales, 3 de críticos, 21 unidades especiales y 2 materno-infantil. En ese contexto recogimos el sentir de esos servicios y al mismo tiempo las visitas nos permitieron sacar una foto de su situación.

-¿Qué diagnóstico hicieron?

-Valoramos nuestras fortalezas y debilidades. Resumiendo, vimos un departamento con grandes contrastes. Por poner un ejemplo visual, nos encontramos con un edificio de consultas externas, la UIAE del año 2010, junto al edificio central del Hospital, con una zona de hospitalización de 1978, como decían algunos de la época de 'Cuéntame'. Nos encontramos con centros de salud como El Altet o El Raval del siglo XXI y otros como San Fermín del siglo pasado y Altabix, más masificado. El primer objetivo entonces fue tratar de disminuir ese contraste.

-¿De qué manera?

-A partir de ahí diseñamos un plan de mejora de esas infraestructuras. Intentamos conseguir los máximos recursos financieros para ir atajando las grandes necesidades. También nos encontramos con otra circunstancia, la falta de inversión que ha sufrido este departamento en los últimos diez años, sobre todo los cuatro últimos, por lo que ese periodo dejó situaciones en las que no hubo mantenimiento ni reforma de infraestructuras, poca renovación de aparataje médico, etc.. Precisamente dentro de ese contraste también nos encontramos con aparatos de última generación y otros que necesitan de una renovación.

-¿Con qué fortalezas cuenta el centro?

-Tenemos a profesionales muy formados y no es un tópico. Nuestro hospital lleva en los genes la docencia, el ser universitario y nos diferencian de otros hospitales una serie de unidades de referencia. Otro de nuestros puntos fuertes es la investigación, cerca de 120 proyectos en funcionamiento. En esos dos contextos de mejora de las infraestructuras y de posición del hospital respecto a las referencias, hemos empezado a trabajar a lo largo de este año. Para nuestro primer plan de inversiones hemos conseguido un apoyo importante y hemos destinado este año el 54% a obras, el 32% a equipamiento y el 12% a Atención Primaria.

-En Atención Primaria, ¿cuáles son sus prioridades?

-Había algunas deficiencias, por ejemplo, en la atención extrahospitalaria de urgencias. La ciudadanía demandaba otro punto de atención sanitaria, porque hasta ahora solo hay un PAS para los dos departamentos, el del Toscar, y nuestro objetivo ha sido que se creara otro, que se instalará en el centro de salud de Altabix. Se han iniciado las obras y a lo largo del primer trimestre del año que viene contaremos con él. Además, aunque no tenemos competencias directas, hemos intervenido este verano para que se reforzara el servicio SAMU en Elche con una ambulancia de Soporte Vital Básico. Y otra de las demandas a las que dimos respuesta fue la apertura por las tardes de los centros de salud en época estival, con una valoración muy positiva. Además este verano en la zona de El Altet hemos contado con un punto de atención continuada.

-¿Se mantendrán estas mejoras de cara al próximo verano?

-Tendremos que analizar todos los datos, pero el objetivo es mantenerlas, adecuándolas a la nueva situación que tendremos.

-¿Y qué actuaciones requiere el Hospital General?

-Entre ellas la zona de Urgencias, que es la primera imagen que damos del Hospital y lleva quince años sin una reforma importante. Nuestra segunda propuesta fue hacer una reforma integral de las Urgencias, que ya se han iniciado. Tenemos concedido en torno a 1.400.000 euros y ya hemos trasladado la zona de la cafetería de personal, con el fin de que el servicio pueda duplicar su superficie. Haremos esta actuación en dos fases porque no podemos cerrar las Urgencias, se ha planteado hacerlas en dos años.

-Que el Hospital disponga de habitaciones individuales ha sido una reivindicación histórica, que se intensificó cuando se puso en marcha el Hospital del Vinalopó, que sí las tiene. ¿Cuáles son sus planes al respecto?

-Es cierto que la zona de hospitalización data de 1978 y necesita de una reforma importante. El objetivo es conseguir el máximo número de habitaciones individuales, para ello necesitamos un planteamiento de financiación importante y no nos gustaría perder camas, de forma que habría que buscar espacios para crecer en hospitalización. No obstante, este verano pusimos en marcha la de la segunda planta, mejoramos en cuanto a habitaciones, porque dispondremos de cuatro individuales, hemos habilitado dos con aseos para personas con discapacidad y se mejora todo lo que es la iluminación, fontanería, carpintería, se ha cambiado el mobiliario y se ha instalado en cada habitación ducha, que era una de las demandas que con más insistencia venían pidiendo los pacientes.

-Hasta ahora las obras que se realizaban durante el periodo estival eran poco más que un lavado de cara de las plantas...

-En esta ocasión se ha hecho una reforma integral, se ha cambiado absolutamente todo, incluida la zona donde trabajan los profesionales, por esta razón las obras aún se están ultimando, aunque la reapertura de una de las hemiplantas es inminente. Se mejora la habitabilidad, confortabilidad e intimidad de los pacientes y también de los profesionales.

-¿Qué otras mejoras en infraestructuras hay previstas?

-La remodelación integral del bloque quirúrgico central, que tiene ocho salas. Para este año lo que se ha generado es una comisión de trabajo en la que participan todos los profesionales implicados para que planteen su nuevo diseño. Con él veremos la posibilidad de que nos hagan un estudio arquitectónico e intentaremos conseguir la financiación necesaria para que antes de que acaben estos cuatro años de legislatura podamos comenzar.

-Ha hablado de equipamiento...

-Sí, otro de los objetivos es invertir en equipamiento, que ya hemos empezado y, dentro del capítulo de obras vamos a llevar a cabo la reforma de los aseos públicos del edificio del Hospital General, hay uno o dos por planta. Además hemos hecho otras mejoras en infraestructuras del edificio que, aunque no se vean, han sido importantes en cuanto a conducciones, conexiones y demás. También, en los centros de salud.

-En las últimas décadas los propios profesionales del centro han reivindicado una reforma integral del edificio central del Hospital para equipararlo a otros de la provincia. ¿Está en sus planes?

-No lo descarto, desde luego sería lo ideal.

-A nivel asistencial, en este año de gestión ¿ha habido alguna modificación en los datos de atenciones?

-Son datos bastante estables, aunque hemos mejorado ligeramente la estancia media de los pacientes , lo que se puede achacar a una mejor gestión. De enero a septiembre hemos registrado 12.181 ingresos y el año pasado hubo en torno a 16.000, pero nuestros cálculos nos dicen que llegaremos a esa cifra en los meses que quedan hasta final de año. En cuanto a las intervenciones quirúrgicas estamos en lo mismo, llegaremos a las 15.000 y 16.000, las cifras normales al año. Tengo que decir que hemos mejorado un poco el rendimiento de los quirófanos.

-¿Cómo van las listas de espera en consultas y cirugía?

-Estamos cumpliendo los objetivos que nos marcó la Conselleria de Sanidad y se puede decir que nuestra demora tanto en consultas como quirúrgica está por debajo de la media de la Comunitat. Uno de los indicadores que nosotros utilizamos es el plan de choque. De septiembre del 2015 a septiembre de este año realizamos 975 llamadas para ofrecer a los pacientes pendientes de una operación a operarse en clínicas privadas y solo el 13% ha aceptado, para nosotros es un dato muy importante porque quieren operarse en nuestro hospital, valoran a los profesionales y no tenemos tanta demora como para que prefieran intervenirse en la privada.

-¿En cuántos días está la demora media?

-En torno a una media 30 días en consultas y a 56 días en cirugía.

-¿Cómo van las relaciones con el Hospital del Vinalopó?

-Bien, estamos manteniendo reuniones periódicas para colaborar lo máximo posible con el otro hospital, pero estamos hablando de dos departamentos muy diferentes, empezando por la gestión y tampoco compartimos el mismo sistema informático. En algunas especialidades tenemos más relación, pero la colaboración en general es buena.

-Hace unos años los sindicatos denunciaban la captación por parte del Vinalopó de pacientes del Hospital General. ¿ Llevan un control sobre el trasvase de usuarios?

-Nosotros llevamos un control periódico de la evolución de las tarjetas SIP y de las libres elecciones y no hemos detectado ninguna irregularidad en el trasvase de pacientes. Hemos venido manteniendo reuniones sobre todo para buscar fórmulas que nos permitan coordinarnos en el caso de que tengamos pacientes comunes para el acceso a las historias clínicas.