Las Provincias

«Pensábamos que íbamos a ser flor de un día. No imaginábamos durar tanto»

Manuel de la Calva y Ramón Arcusa, componentes del Dúo Dinámico.
Manuel de la Calva y Ramón Arcusa, componentes del Dúo Dinámico. / Pedro Cervera
  • Ramón Arcusa

  • cantante

  • El músico repasa junto a Manuel de la Calva, ambos miembros del Dúo Dinámico, los éxitos del grupo el sábado en el Teatro Río de Ibi

La corrupción «nos está enloqueciendo políticamente», «Cataluña está divida en dos», y, ellos, a pesar de haber alcanzado los 80, mantienen los pies puestos en los escenarios. En más de 50 años de carrera -debutaron en 1958- España ha cambiado mucho, pero sus canciones, dice Ramón Arcusa, el mayor y más alto de los componentes del Dúo Dinámico (Barcelona, 1936), al que también da vida Manuel de la Calva (Barcelona, 1937), «siguen sonando igual». Estamos viviendo, cuenta el músico y cantante, «una especie de resurgimiento». Que este verano hayan formado parte del cartel del Sonorama, en Aranda del Duero, tiene gran parte de culpa: «Que nos contrataran hizo que algunos periódicos que, entre comillas, antes pasaban un poco de nosotros, nos preguntaran qué ocurría con nuestra música». Esta noche -21 horas- actúan en el Teatro Río de Ibi, dentro de la gira de su álbum recopilatorio 'Somos jóvenes'.

-¿Cómo se encuentran?

-Bueno, no vamos dando saltos por la calle [ríe], pero nos complace muchísimo esta especie de resurgimiento. Hay una reivindicación de la música de los 60, hemos tenido más funciones que el año pasado, y cuando cantamos hay una mayor complicidad con el público; somos conscientes de ello y nos encanta.

-¿Qué parte de ese nuevo éxito tiene su paso por el Sonorama?

-Ha tenido que ver bastante. Fue una experiencia muy interesante para nosotros porque compartimos escenario con grupos de artistas que no conocíamos y que lo hacen muy bien. Luego, al mismo tiempo, ellos nos redescubrieron a nosotros. Fue un intercambio muy positivo.

-También les dio publicidad.

-Sonorama tiene un éxito que nosotros casi desconocíamos, porque estamos en un circuito distinto. Que nos contrataran hizo que algunos periódicos que, entre comillas, antes pasaban un poco de nosotros nos preguntaran qué pasaba con nuestra música. Ha sido muy positivo y estamos muy satisfechos.

-¿Fue un reto?

-Antes ya había pasado por allí Raphael, y tuvo un gran éxito. Creo que todas las generaciones, de vez en cuando, miran hacia atrás y ven que hay gente que antes ha hecho cosas más o menos interesantes. Todos hemos bebido de artistas anteriores. No hay ninguna cátedra de música pop; aprendes de la vida, cogiendo de aquí y allá, y el encuentro con estos chicos ha sido muy satisfactorio.

-¿Uno, con 80 años, se sube al escenario con las mismas sensaciones que cuando empezó?

-Sí. Nosotros salimos siempre con la misma actitud y cantamos las canciones que sabemos que van a ser bien recibidas. En estos años ha sido todo positivo y nos complace mucho seguir cantando a esta edad. Además, es muy divertido.

-¿Imaginaron mantenerse en activo tanto tiempo?

-¡Nunca! Pensábamos que íbamos a ser flor de un día, porque la música pop así es. Hay pocos artistas que puedan traspasar las barreras del tiempo y las generaciones. Esa posibilidad solo la alcanzan quienes tienen la suerte de haber compuesto canciones que han tocado al público. Nosotros nunca pensamos que íbamos a durar tanto, la verdad.

-No obstante, se retiraron de los escenarios en 1972; ¿necesitaban parar?

-Entonces estábamos a las puertas de la democracia y lo que sonaba era la música social y política. Nos preguntaban cuál era el mensaje de nuestras canciones. Nos sentimos un poco fuera de órbita porque nosotros le cantábamos al amor y a otras cosas. Cuando nos retiramos pensábamos que no volveríamos a cantar y por eso comenzamos a trabajar en la producción de discos. Luego, en el 78 la gente decidió que quería volver a bailar porque ya estaba hasta el moño de la canción protesta y nos llamaron a nosotros.

-¿Qué les ha sorprendido?

-Que aún hoy podamos cantar canciones que tienen más de 50 años y el público las siga. Durante todo el 'show' vemos que las bocas se mueven, y eso es un milagro.

-¿La vida les ha tratado bien fuera de los escenarios?

-Creo que si tienes un trabajo que te gusta, puedes vivir de ello y, además, haces feliz a mucha gente, eso hace que tu vida sea mejor, más satisfactoria. El público nos ha dado muchísimo, quizá más de lo que nos merecemos. Tampoco estoy seguro. Es un flujo de sensaciones y sentimientos que comprobamos cada vez que salimos al escenario. Y es muy bonito.

-Una de sus canciones, 'Resistiré', es un lema y un himno de muchas generaciones; ¿recuerdan en qué momento la compusieron?

-Es una de las últimas que tuvieron gran éxito. Tanto la música como la letra están cuadradas, perfectas. Hemos comprobado que la gente se agarra a esta canción para superar sus problemas: de salud, de familia... Es un tema muy bueno.

-¿Usted también recurre a él en los momentos malos?

-No, no [ríe]. Todos tenemos altibajos, pero nunca se me ha ocurrido recurrir a esta canción; aguanto a que venga una noticia un poco mejor.

-Hay quienes la han utilizado como protesta ante la situación política y económica; ¿usted cómo ve la falta de Gobierno?

-Yo siempre me quejo por una cosa. Siendo la corrupción un tema importante que hay que atajar, creo que hay una presión terrible. En las televisiones, el 95% del tiempo se dedica a hablar de corrupción, y a mí lo que me interesa es que los políticos nos hablen de otras cosas, de las pensiones, de las jubilaciones. Creo que estamos enloqueciendo políticamente. Hemos pasado de no saber nada a querer enterarnos de todo, y se hacen juicios paralelos. En Cataluña, aunque yo vivo en Estados Unidos tenemos amigos allí, han partido la sociedad en dos, y los que no son independentistas tienen una presión terrible. Creo que ha sido secuestrada por unos cuantos, y eso tampoco me parece bien.