Las Provincias

La patronal de farmacia no se 'moja' por Alicante para la agencia de la UE

El alcalde, Gabriel Echávarri, ayer.
El alcalde, Gabriel Echávarri, ayer. / Joaquín P. Reina
  • El alcalde y el colegio provincial se reunieron ayer con Farmaindustria, pero solo obtuvieron el compromiso de apostar por que venga a España

El alcalde de Alicante, Gabriel Echávarri, acompañado por el vicepresidente del Colegio de Farmacéuticos de Alicante, Agustín Martínez Fluxá, se reunió ayer en Madrid con el director general de Farmaindustria, Humberto Arnés, para trasladarle la candidatura de la ciudad para acoger la Agencia Europea del Medicamento.

El primer edil explicó que «desde Alicante se realizarán todos los esfuerzos necesarios para conseguir que esta Agencia Europea sea la apuesta del Gobierno Español y pueda implantarse en nuestra ciudad».

Arnés trasladó a Echávarri que conoce perfectamente la candidatura de Alicante y el trabajo que está realizando para potenciarla. Sin embargo, evitó dar su apoyo expreso al proyecto. Apuestan decididamente, dijeron, «por conseguir que la agencia venga a España», sin decantarse por la candidatura alicantina o la barcelonesa.

El alcalde explicó que por el momento se ha logrado también el apoyo explícito de las cinco universidades públicas de la Comunitat, que se escenificará de algún modo, y que se va a desarrollar «una gran acción con todas las farmacias de la provincia», a través del colegio provincial.

La resaca del debate

Por la mañana, el alcalde participó en el acto de toma de posesión de los 16 funcionarios que han promocionado a las plazas de administrativo de Administración General, técnico de gestión y técnico auxiliar del Ayuntamiento. Tras él, valoró las intervenciones de la oposición en el debate sobre el estado de la ciudad, como «decepcionantes en el tono y en el fondo», aunque se mostró más esquivo a la hora de hablar de por qué él no participó.

El portavoz del PP, Luis Barcala, le contestó que «resulta lamentable ver a un alcalde, no solo que no es capaz de defender su propia gestión ante los alicantinos, sino que tampoco tolera la más mínima crítica cuando con mucho el peor de los discursos en el debate fue el suyo, que no existió».