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La empresa del Mercado recortará el plazo de las catas a 4 meses para agilizar el proyecto

Zona del piso superior del Mercado Central donde se habilitarán los placeros de la planta baja durante las catas.
Zona del piso superior del Mercado Central donde se habilitarán los placeros de la planta baja durante las catas. / G. M.
  • El Ayuntamiento iniciará pasado mañana la limpieza y el montaje de puestos en la planta superior para el traslado de los vendedores

No perder ni un minuto. Esa será la filosofía de la empresa adjudicataria del proyecto del Mercado Central cuando recepcione el edificio, presumiblemente en unos quince días, en cuanto los vendedores que aún mantienen su actividad comercial en el edificio se reagrupen en la planta de arriba.

Aparcisa lleva esperando ese momento casi dos años, un retraso que ahora intentará compensar recortando al máximo los plazos previstos. De hecho, la intención es que las catas arqueológicas, la primera actuación que realizará la mercantil en el inmueble, se lleven a cabo como máximo en tres o cuatro meses, cuando inicialmente el periodo programado era de medio año.

Así lo indicaron los representantes de la firma gallega en Elche, quienes señalaron que las excavaciones abarcarán una superficie de más de 1.300 metros cuadrados e incluirán toda la planta baja del inmueble, así como las aceras que lo rodean y parte de algunas calles adyacentes, incluida la Plaza de las Flores.

Supervisión de Patrimonio

Como es habitual en estos casos, la zona a excavar en el interior se sectorizará, dividiéndola en cuadrículas, salvando las decenas de pilares que sostienen el edificio. La empresa Alebus está contratada por la mercantil para realizar estos trabajos, cuyos hallazgos determinarán si el proyecto sigue adelante o no. Las excavaciones estarán supervisadas en todo momento por técnicos de la Conselleria de Patrimonio, que emitirán el informe preceptivo sobre el valor de los restos arqueológicos que se encuentren en este lugar, si los hubiera, según Aparcisa.

Una de las cláusulas del contrato firmado por el anterior equipo de gobierno, del PP, y la concesionaria obliga a esta última a renunciar al proyecto si bajo el edificio se hallan restos arqueológicos de valor, al impedir la demolición del inmueble. Una posibilidad que la empresa cree prácticamente nula, puesto que los informes de expertos que en su día consultó «garantizaban al 99% que no habrá descubrimientos relevantes».

En cuanto a los baños árabes existentes junto al edificio, la firma dispone de un proyecto «paralelo» al del Mercado para poner en valor estos restos arqueológicos, que serán protegidos con elementos «mucho más estéticos y modernos», una actuación en la que, aseguran, se volcará Aparcisa, «con un presupuesto mucho mayor al que inicialmente pedía Cultura», agregan.

Por otro lado, queda por concretar de qué manera se facilitará el acceso peatonal al piso superior del edificio, donde estarán operativos los catorce puestos de alimentación, aunque se baraja instalar pasarelas metálicas con barandillas.

Es una situación nueva para la empresa adjudicataria que, tal y como señalan sus representantes, en ningún proyecto de los que ha realizado por el país se ha topado con una circunstancia parecida.

La firma gallega, tal y como quieren recordar sus portavoces, ha corrido con los gastos y los trabajos de desmontaje de los puestos que estaban cerrados en la planta superior y en peor estado, tras la marcha de buena parte de los minoristas al Mercado Central provisional, una condición que pusieron los vendedores que quedan en el actual edificio para su traslado al piso de arriba.

Estas obras están acabadas y darán paso ahora a la limpieza y acondicionamiento de la zona, además de la colocación de los nuevos mostradores, todo ello a cargo del Ayuntamiento. El concejal de Mercados, Carlos Sánchez, precisó que las brigadas municipales comenzarán estas «obras menores» pasado mañana, con el fin de que estén acabadas a final de semana y las excavaciones se inicien «cuanto antes».

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