Las Provincias

Echávarri durante la sesión de debate.
Echávarri durante la sesión de debate. / EFE

Echávarri renuncia a intervenir en su primer debate sobre el estado de la ciudad

  • La oposición tilda su pasividad de «falta de respeto» a la ciudadanía y sus compañeros muestran su «sorpresa»

El alcalde de Alicante, Gabriel Echávarri, ha decidido no intervenir en su primer debate sobre el estado de la ciudad al frente del Ayuntamiento. El primer edil ha rechazado los 25 minutos que la Junta de Portavoces le otorgó (15 al principio y 10 al final del Pleno) para defender la gestión del equipo de gobierno, lo que le ha valido las críticas de los dos grupos de la oposición, PP y C's, que lo han considerado una "falta de respeto" hacia ellos y hacia la ciudadanía. Sus propios socios de gobierno, Guanyar y Compromís, han manifestado su "sorpresa" por la decisión de Echávarri. Confiaban, dicen, en que iba a intervenir.

El alcalde ha justificado su silencio en que "los portavoces de los grupos ya han valorado la gestión del tripartito" y en que la oposición "no ha hecho ninguna propuesta a la que hubiese que contestar". Esto en relación a los minutos finales. Sobre los del principio, alega que "el líder de la oposición, Luis Barcala, no quiso ser el siguiente en intervenir" y que, en definitiva, es su potestad hablar o no.

Al margen del sonado silencio del alcalde, el debate ha sido de todo menos debate. El formato, con bloques larguísimos de 15 y 10 minutos, no favorece precisamente el intercambio ágil de ideas.

Cada portavoz del tripartito ha defendido de forma independiente los logros de sus áreas, con alguna cifra para justificarlos, y ha sacado a pasear en varias ocasiones la "presunta corrupción" del PP y la herencia recibida, sobre todo a nivel económico, para justificar el que no se haya hecho más.

Mientras, desde la oposición se centraban en resaltar la paralización de la ciudad en aspectos como la limpieza, las grandes inversiones como Ikea y el Urbanismo. Con la desunión del tripartito y sus conflictos internos como causa principal, a su juicio. "Ustedes no son ni equipo, ni gobiernan", ha resumido el portavoz del PP, Luis Barcala.