Las Provincias

El otoño es de color amarillo

El oriolano Raúl intenta batir a Sergio Molina al rematar de cabeza un centro, ayer en Los Arcos.
El oriolano Raúl intenta batir a Sergio Molina al rematar de cabeza un centro, ayer en Los Arcos. / Alberto Aragón
  • El Orihuela sigue su racha de triunfos con un 2-0 al Paterna sin generar demasiado juego de ataque

En otoño caen las hojas en Los Andenes y en Los Arcos los puntos. El Orihuela solventó el partido del 12 de octubre casi sin despeinarse. Control atrás y destellos en ataque. El cuadro oriolano doblegó por 2-0 a un Paterna que intentó adelantar líneas, pero que se topó con la magia de la delantera amarilla. Un gol gracias a un despeje y otro de penalti.

El entrenador amarillo está tocado por la varita de la suerte y sus jugadores cumplieron dentro del terreno de juego aún con un aguacero impropio de estos lares. Seriedad atrás y más que acierto delante. No se puede pedir más a un equipo rehecho a base de golpes bajos y con mucha fuerza fuera de casa. La parroquia, además de bendecida, salió contenta porque con poco su equipo ganó el enésimo compromiso de este mes de octubre.

Cuando más confiado se posicionaba el cuadro amarillo sobre el terreno de juego sacó de córner el Paterna para presentar sus credenciales. Roberto Civera cabeceó en el punto de penalti y obligó a José Carlos a evitar el primer tanto. Los valencianos venían con apuros y no iban a dejar que el ataque local cuajara. Subieron la línea defensiva cerca del medio campo e intentaron achicar espacios, lo que les valió para disputarle el dominio del balón al Orihuela en los primeros minutos.

Sobre el cuarto de hora el encuentro estaba donde quería Luis Navarro. Todo se jugaba en los dominios del equipo local. No había ocasiones en ninguna de las dos áreas. Los de Roca no conseguían abrir ni por bandas ni por el centro del campo la defensa visitante.

Esta dejadez local la modificó un destelló de Raúl tras recibir un pase en profundidad. Un disparo dentro del área le dejó un balón suelto en la frontal del área. Ayo no dejó escapar la ocasión y mató a placer. Los escorpiones mantenían la racha y con poco sacaban adelante el partido en la primera mitad. En el minuto 16 se adelantaban sin merecerlo pero la racha positiva de Roca se prolongaba. Nunca lo hizo peor el Orihuela para tener un marcador tan a favor en casa.

Con el primer tanto la confianza volvió a las botas de los amarillos, que a pesar de jugar un partido sobre agua, resolvían con facilidad las internadas del Paterna. Los azules trataron de reponerse con un juego combinativo pero ya no llegaban a zona de tres cuartos de campo con opciones de gol. El partido era más abierto de lo habitual en Los Arcos, si bien el Orihuela no sacaba el balón controlado para que sus delanteros tuvieran oportunidades.

Los locales repetían la lección que impartió Roca en Crevillente y cada vez que tenían hueco salían con velocidad hacia la puerta de Sergio Molina. Así funcionó en el campo del equipo alicantino y así intentaron repetirlo, pero sin tanto éxito.

El partido entró en una fase soporífera, que reanimó Raúl con un tanto desde los once metros. Sin despeinarse el colegiado Ramírez Pérez señaló pena máxima de José Duco y el ariete amarillo puso el 2-0. Los escorpiones caminaban a favor del viento por una jugada de patio de colegio sin peligro evidente. Por primera vez vencía el equipo amarillo sin problemas en esta temporada. La corriente iba tan a favor que hasta Nacho Porcar hizo de lateral zurdo y centró al área para que Raúl la peinase. Cada llegada del conjunto de la Vega Baja era una ocasión de gol.

La segunda parte arrancó con la misma tónica. Muchas ganas de los visitantes pero sin crear oportunidades. Por contra, los escorpiones mordían en cada llegada al área de Sergio Molina. El entrenador visitante buscaba soluciones en el banquillo pero los oriolanos se mantuvieron muy firmes en defensa y pasaron a esperar a un rival falto de confianza por su posición en la clasificación. Roca aprovechó entonces para cambiar el esquema con la salida de Brian para que Fleki tuviera sus primeros minutos tras su última lesión. El de Jacarilla tuvo su primera oportunidad nada más saltar al campo. El Paterna sufría conforme apretaba la lluvia pero el dominio era total de un Orihuela que buscaba zanjar el compromiso de la jornada intersemanal. Las transiciones al campo contrario llegaban con facilidad y así fue como Nico le dejó un balón claro a Antonio que disparó al palo contrario cuando se cantaba el tercero. No hubo más historia en un encuentro entre un Paterna deseoso y un Orihuela que suma su cuarta victoria consecutiva.