Las Provincias

BALONMANO | ASOBAL

El Naturhouse pasa por encima de un inofensivo Benidorm

  • El conjunto de Fernando Latorre encaja en La Rioja una nueva derrota y continúa con su casillero de puntos vacío tras siete jornadas disputadas

El Naturhouse La Rioja ha sumado una clara victoria, por 31-21, ante el Benidorm, colista de la Liga Asobal, que no ha opuesto resistencia al ritmo de ataque de los logroñeses. El Benidorm llegaba al partido sin nada que perder, ya que ahora mismo su Liga está muy lejos de la del Naturhouse; quizás por eso, y porque necesita reaccionar, sorprendió de inicio con una táctica arriesgada, atacar sin portero casi diez minutos.

Le funcionó al principio, ante un Naturhouse sorprendido (3-5 en cinco minutos) pero que sabía que el conjunto alicantino no podía aguantar así. Por eso, en cuanto el Naturhouse cerró mejor su defensa, empezó a mandar (5-3 ya a los diez minutos). Y en cuanto empleó su contraataque se fue en el marcador. Ángel Fernández, Sanad y Cacheda ejercieron de «estiletes», acompañados por Langaro en el lanzamiento y Kappelin en la portería, para terminar de rematar a los veinticinco minutos (14-9)a un Benidorm que jugaba con una marcha menos. En realidad, el colista hacía un balonmano correcto, casi académico, pero movía el balón sin ritmo y eso daba muchas facilidades a la defensa riojana; además su defensa no cerraba espacios y su portería no funcionaba (entre los dos porteros solo hicieron 3 paradas).

Por ello, el Naturhouse llegó al descanso con el partido en el bolsillo (17-11) tanto por la diferencia en el marcador como por la sensación de que el Benidorm no podía seguirle el ritmo. Quedaba por ver si el equipo de Logroño mantenía la tensión o, como ya le ha pasado alguna vez, la confianza le hacía perder intensidad. Quizás para evitar eso, el equipo riojano mantuvo en pista la mayor parte del segundo tiempo a los jugadores que acumulan menos minutos, como Montoro, Peciña o Javier Muñoz.

Con ellos el Naturhouse perdió concentración (quizás los jugadores ya pensaban en el viaje a Macedonia que pocas horas después del partido), ritmo y eficacia, y el Benidorm pudo acabar con un marcador más «lucido» (en especial por la ambición en ataque de Simonet) de lo que hubiera esperado, sobre todo una vez vista la diferencia de velocidad entre los dos conjuntos.