Las Provincias

Lo que puedes lograr

Cuenta una leyenda que había dos niños patinando sobre una laguna congelada, Era una tarde nublada y fría, pero los niños jugaban despreocupados. De pronto, el hielo se partió y uno de los niños se cayó al agua. El otro niño viendo que su amigo se ahogaba debajo del hielo, tomó una piedra y empezó a golpear con todas sus fuerzas hasta que logró romperlo y así salvar a su amigo. Cuando llegaron los bomberos y vieron lo que había sucedido, se preguntaron: «¿Cómo lo pudo hacer? El hielo está muy grueso, ¡es imposible que lo haya podido partir con esa piedra y sus manos tan pequeñas!». En ese instante apareció un anciano y dijo: «Yo sé cómo lo hizo». ¿Cómo?, le preguntaron al anciano, y él contestó: «No había nadie a su alrededor que le dijera que no se podía hacer». Si lo puedes imaginar, lo puedes lograr.

El Papa Francisco nos recuerda que «nuestros pecados están en las manos de Dios; esas manos son misericordiosas, manos llagadas de amor. No por casualidad Jesús quiso conservar las llagas en sus manos para hacernos sentir su misericordia». Qué bien reflejan estas palabras del Papa los acentos de la Palabra de Dios de este domingo. Dice un autor que el hombre ha creído necesario emanciparse de Dios para llegar a ser adulto...Dios no nos empequeñece, al contrario, Jesús anhela hacernos partícipes de su divinidad por ello se encarnó y se adentró en nuestra historia.

El niño de la leyenda optó por romper las ataduras del hielo. Imaginó que así el agujero sería más grande y lograría sacar a su amigo. Lo pensó y lo hizo. También nosotros caemos en esos hoyos de la indiferencia, del escepticismo, esto no tiene arreglo y siempre podemos encontrar una mano que con la piedra de la misericordia rompa toda atadura.

Las prisas de la vida no ayudan a detenernos a escuchar y salir al encuentro de quien reclama nuestra atención y solidaridad. Tarea tenemos y si quieres lo puedes lograr. Un abrazo y hasta pronto.