Las Provincias

Santiago Posteguillo.
Santiago Posteguillo. / L. V.

«No hay gobernantes ejemplares como Trajano, ahora todos son mediocres, vulgares y egoístas»

  • Santiago Posteguillo

  • escritor de novela histórica

  • El autor de 'La legión perdida', último libro de su trilogía sobre Trajano, participa esta noche en Alicante en las 'Catas Literarias' del Maestral

Se enamoró de Roma con 6 años durante un viaje familiar. Desde entonces, Santiago Posteguillo ha vuelto tantas veces que ha perdido la cuenta. La trama de la mayor parte de sus novelas discurre en torno a figuras históricas del Imperio romano. Publicó una trilogía sobre Escipión y en febrero vio la luz ' La legión perdida', la última novela de su trilogía sobre Trajano. Sobre ella hablará esta noche en Alicante en las 'Catas literarias' del restaurante Maestral. La cena que amenizará la tertulia está basada en platos de la época que refleja el libro.

-¿La antigua Roma es para usted un fascinación o una obsesión?

-Creo que fascinación. Aquella época aporta al relato novelesco recursos de un gran dramatismo. Las familias imperiales no tienen fin en cuanto a traiciones y luchas por el poder. Algo, por cierto, que no ha cambiado tanto. Ahora no se llevan dagas bajo la toga pero en el fondo, es lo mismo.

-Defíname a Trajano

-Fue por encima de todo un buen gobernante. Entendía que gobernar bien pasaba por practicar con el ejemplo. Luchó contra la corrupción y él era el primero en ser transparente en sus cuentas. Como jeje militar iba a la primera línea de combate, si sus legionarios iban a pie se bajaba del caballo para andar con ellos y comía y bebía lo mismo que la tropa. Todo lo contrario a lo que ocurre hoy. En el siglo XXI faltan gobernantes ejemplarizantes como él. En nuestros días todos son mediocres, vulgares, esperpénticos y egoístas. Y los incluyo a todos, aunque haya niveles en el grado de estupidez.

- La trama para futuras novelas históricas sería muy diferente...

- Muy diferentes. Son gobernantes de despacho. Han perdido la conexión con la gente , sus actitudes no son ejemplarizantes y carecen de autoridad moral. Eso es enfermizo para una sociedad porque apenas hay instituciones en España con autoridad moral. El Ejército, por ejemplo sí la tiene. Sus intervenciones son muy valoradas a nivel internacional. O las unidades militares de emergencias, que acuden cuando hay inundaciones o incendios. El Ejército ha dado un vuelco importante en los últimos 30 años. Otra institución que se salva de la falta de autoridad moral es la Sanidad. Nuestro sistema sanitario es admirado en todo el mundo. Pero luego los políticos dicen que no tienen dinero para limpiar los hospitales o los acuartelamientos. No en vano el CIS recoge que el primer problema que tienen los españoles es el paro y el segundo los políticos. Si yo lo fuera estaría preocupado.

- Volvamos a la Historia y a Trajano, donde parece sentirse mucho más a gusto. 'La legión perdida' es la tercera novela de la trilogía sobre este gobernante romano. Si no hemos leído las dos anteriores ¿andaremos perdidos?

- Los libros de mis trilogías pueden leerse de forma independiente. Me esfuerzo mucho para que así sea porque entiendo que quien compra un libro a veces no sabe que forma parte de una trilogía. Aunque está todo hilvanado en las tres novelas, cada una tiene su propia intrahistoria, empieza y termina.

- ¿Cuál es la intrahistoria de su último libro?

-Se centra en los cuatro imperios de la época de Trajano. Intento romper ese egocentrismo que vivimos como si el mundo girara en torno a Europa y no es así. Además del Imperio romano estaba el Imperio parto -en la actual zona de Siria, Irán e Irak- al norte de la India estaba el Imperio kushan y luego el Imperio chino. Estaban conectados por la ruta de la seda. El mundo era global. ¿Podemos decir que Trajano fue la persona más poderosa de la época? No. Al mismo nivel estaba la Emperatriz Deng, en China. Ese es el fondo histórico de la novela.

- ¿Tarda casi más en documentarse que en escribir las novelas?

-Cada libro tiene sus propios periodos de documentación. En general pasan varios meses hasta que comienza la escritura aunque en el transcurso de la narración también paras para ampliar la documentación. El escritor del siglo XXI se enfrenta a un nivel de exigencia documental por parte de los lectores mucho mayor que en el pasado.

- Y entre una cosa y otra qué tiempo puede llevarle escribir un libro?

-Entre dos años y medio y tres años. Hay que tener en cuenta que también soy profesor, tengo familia y unos compromisos editoriales que me llevan a realizar actos de promoción y conferencias. Cuando estoy escribiendo un libro lo llevo conmigo en mis viajes. Hoy en Alicante, por ejemplo, he aprovechado un rato en el hotel para avanzar en la nueva novela histórica en la que estoy trabajando. Siempre llevo en el maletero del coche una mochila con una copia en papel.