Las Provincias

El secretario general del PSOE deja el cargo por la crisis nacional del partido

Bernabé charla con Antonio Zapata (i) antes de explicar los motivos de su dimisión. :: j. a.
Bernabé charla con Antonio Zapata (i) antes de explicar los motivos de su dimisión. :: j. a.
  • Carlos Bernabé dice sentirse «desolado» por la convulsión socialista desde el sábado y tendrá que ser una gestora la que intente recomponer la agrupación

El secretario general de los socialistas oriolanos, Carlos Bernabé, tira la toalla y el martes por la noche presentó su dimisión como máximo responsable de la agrupación al comité ejecutivo local en una decisión de la que dio cuenta ayer en la sede.

Bernabé no estuvo arropado por ninguno de los ediles del grupo municipal, excepto por Antonio Zapata, y algunos militantes y en sus explicaciones dijo sentirse «desolado» por la deriva en la que andan metidos los socialistas a nivel nacional sobre todo después de la convulsión interna del pasado sábado en la calle Ferraz que acabó con la dimisión de la secretaría general de Pedro Sánchez y el nombramiento de una gestora, lo mismo que ocurrirá en la agrupación oriolana hasta que se convoquen unas primarias para sustituirlo.

El máximo cargo orgánico local leyó la misiva que presentó la noche antes sus compañeros de partido y relató «la penosa imagen que se dio el sábado» como desencadenante de su decisión «porque, haciendo mías las palabras de Sánchez, no puedo gestionar algo que no comparto». Asimismo en el escrito en el que esboza sus argumentos añade que «todos hemos visto los hechos que se han venido produciendo en nuestro partido desde la semana pasada con máximos representantes de nuestro partido haciendo manifestaciones públicas contra el secretario general sin respetar los foros y órganos que estatutariamente tenemos para las críticas y el debate interno junto a que nuestro hasta ahora secretario general termina convocando primarias y congresos para octubre y diciembre». A esto añadió que «por si esto fuera poco, la penosa imagen que se dio el sábado, por no seguir citando lo que viene ocurriendo desde entonces, es impropia para el PSOE, un partido con más de 137 años de historia».

Así las cosas el hasta ahora secretario general de una agrupación con poco más de doscientos militantes refleja que «no puedo ser correa de transmisión orgánica del partido en esta situación o, lo que es lo mismo y haciendo mías las palabras de Pedro Sánchez, no puedo gestionar algo que no comparto. Sería poco honesto por mi parte seguir al frente de la secretaría general sin la ilusión y fuerzas necesarias».

Otra de las cuestiones en las que incidió es en la crisis que tiene el PSOE a nivel nacional y mostró su desencanto debido a que, a su juicio, «los socialistas podríamos haber mejorado en unas terceras elecciones, no ganarlas, pero recuperar algún escaño pero si no somos capaces de gobernarnos a nosotros mismos cómo vamos a gobernar España».

Por su parte la secretaria de organización del PSPV en Alicante, Toñi Serna, dijo que se buscará tener en cuenta «todas las corrientes en una gestora que se creará lo más rápidamente posible y cubrir el vacío de poder que ha surgido». En cualquier caso dejó en manos de la asamblea local la elección de una nueva ejecutiva, que no se podrá celebrar hasta que pase el congreso federal y el autonómico. Serna agradeció que la dimisión de Bernabé fuese «sosegada porque Orihuela es una ciudad muy importante».