Las Provincias

La marcha de Cifuentes complica al tripartito la aprobación del presupuesto

La oposición vota en contra de los presupuestos 2016 del Ayuntamiento de Alicante.
La oposición vota en contra de los presupuestos 2016 del Ayuntamiento de Alicante. / J.P.R.
  • El alcalde asegura que tenía «avanzado» un acuerdo con el exportavoz de C's pero cree que ahora primará la «política destructiva»

La dimisión de José Luis Cifuentes deja al equipo de gobierno de Alicante sin la que era prácticamente su única baza de negociación para sacar adelante el proyecto más importante, la aprobación de los presupuestos para 2017.

Pese a tratarse del líder de un grupo de la oposición, era más que evidente el buen entendimiento que existía entre Cifuentes y el alcalde, Gabriel Echávarri. Un entendimiento que se fraguó cuando C's fue el único apoyo que Echávarri tuvo en su propuesta estrella de extender la libertad de horarios comerciales a todo el municipio.

Ayer, Echávarri lo dejaba claro, su marcha «complica mucho la vida a los alicantinos y, de entrada, ya tenemos un no a los presupuestos». Unos presupuestos que, dice, ya tenía «avanzados» con la formación naranja, es decir, que tenía avanzado un pacto para su aprobación, mientras que ahora, estima, preferirán «una política destructiva a la constructiva».

El alcalde está convencido de que ahora quien manejará los hilos del grupo municipal será el portavoz de la gestora de C's, Fernando Llopis, con el que no mantiene buen trato, y que la nueva portavoz municipal, Yaneth Giraldo, estará en sus manos.

En el PP va a tener muy difícil encontrar a un nuevo aliado, habida cuenta de lo mal que acabaron las relaciones con el portavoz, Luis Barcala, cuando éste se echó atrás en su apoyo inicial a la libertad horaria total.

Tampoco puede contar con la concejal no adscrita Nerea Belmonte que, aunque apoyó los presupuestos 2016, que se aprobaron al poco de ser expulsada del equipo de gobierno, ya advirtió de que lo hacía por «coherencia» porque había colaborado en su elaboración, pero que este año lo iba a poner mucho más difícil.

Advirtió a los socios del tripartito que tendrían que negociar y admitir las alegaciones de los sindicatos. Una idea, la de negociar con Belmonte, que no se le pasa por la cabeza en estos momentos al equipo de gobierno, muy molesto por verla alineada con la oposición en múltiples iniciativas.

No pueden confiar, por los mismos motivos, en Fernando Sepulcre, exconcejal de C's y actualmente no adscrito, que ha contribuido a bloquear al tripartito cuando ha podido.

Contar con la oposición

La concejal de Hacienda, Sofía Morales, tranquilizó ayer a la población al asegurar que, se aprueben o no las cuentas, la ciudad puede funcionar con «presupuestos prorrogados», por lo que no se va a parar nada.

Apuntó, sin embargo,que el Ayuntamiento hará «todo lo que pueda» y evaluará «todas aquellas aportaciones que haga la oposición» de modo que ésta considere que «estos también pueden ser sus presupuestos». En su opinión, «nadie se niega a unos presupuestos sociales, que son nuestro fundamento, así que vamos a ver si lo conseguimos, esté quien esté en la oposición».

La concejal lo tiene claro: «Somos nosotros los que estamos gobernando y los que tenemos que hacer el esfuerzo para conseguirlo».

Respecto a las dificultades que surgieron el año pasado en el seno del tripartito por desavenencias con el reparto de presupuestos, Morales asegura que «ya llevamos dos años y se nota, nos coordinamos mejor».

El tripartito se marcó como objetivo aprobarlos antes de que acabe el año, después del retraso que hubo en 2016. En ello están. Morales explica que ya han «recibido todo» en Hacienda, en referencia a los borradores de cada concejalía y organismo, y que están «colocando cada cosa en su casillero».