Las Provincias

Echávarri negociará con Ikea sin líneas rojas sobre Rabasa o el centro anexo

Echávarri, ayer, en un acto en la plaza del Ayuntamiento. :: a. d.
Echávarri, ayer, en un acto en la plaza del Ayuntamiento. :: a. d.
  • El alcalde ya ha iniciado los contactos con la multinacional para pedir una reunión, en la que irá sin propuestas y a «escuchar» a la empresa

El alcalde, Gabriel Echávarri, aseguró ayer que ya ha iniciado los contactos con Ikea para concertar un encuentro en el que debatir su instalación en la ciudad, tras la resolución definitiva de la ATE de Rabasa por parte de la Generalitat.

Una reunión en la que no va a plantear propuestas alternativas, sino a «escuchar» lo que plantea la multinacional y hacer lo posible para que no se lleve la inversión.

No habrá líneas rojas en cuanto a la ubicación. De hecho, Echávarri reconoció ayer públicamente que Rabasa es «de lo mejor de la ciudad» y que por eso le interesa tanto a Ikea. Su única condición, dice, es que «no haya sospechas de corrupción ni especulación que afecte a terceros de buena fe».

Esto sí ocurría con la ATE, consideró, pues «lo que hacía era machacar a pequeños propietarios». Declaraciones con las que el alcalde daba a entender que permitirá la instalación en Rabasa, siempre que no estén implicados terrenos de Enrique Ortiz, que en realidad solo era el propietario mayoritario de la ATE si se incluían las Lagunas de Rabasa.

Respecto al centro comercial vinculado a Ikea, tampoco lo rechaza de plano, aunque habría que reducir y repensar «el macrocentro con más de 80.000 metros cuadrados con 400 tiendas» que incluía la ATE.

Sobre la figura urbanística que se emplearía para la instalación de Ikea, Echávarri descartó que se vaya a recurrir de nuevo a la ATE, aunque admitió que probablemente será una figura que precise de la intervención de la Generalitat. Motivo por el cual la buena sintonía mostrada el lunes con el presidente, Ximo Puig, al respecto era crucial, a su juicio.

Con sus socios no tiene previsto reunirse para hablar de la estrategia a seguir con Ikea antes de la reunión con la multinacional. «Primero tendremos que ver qué nos propone», consideró.

Si la apuesta es Rabasa, no va a contar con el beneplácito de Guanyar.