Las Provincias

El Ayuntamiento limita la bajada del precio en la limpieza de colegios

  • El tripartito se rompe una vez más al negarse Guanyar a darle el visto bueno al pliego aprobado por PSOE y Compromís

El equipo de gobierno sacó ayer finalmente a licitación el servicio de limpieza de colegios y dependencias municipales, tras casi un año y medio de prestarse, por parte del empresario Enrique Ortiz, sin contrato.

El contrato, que ha sido objeto de controversia en el seno del tripartito hasta el final, ya que ayer Guanyar se negó a respaldarlo en Junta de Gobierno, sale con un precio de licitación de 15.205.307 euros (más IVA) por dos años, con la posibilidad de prorrogarse por dos más. Se trata de un precio 400.000 euros superior al actual, aunque inferior al de su última licitación, en 2013.

Sin embargo, lo que llama la atención es que el equipo de gobierno ha decidido limitar la baja que pueden hacer las empresas que se presenten al concurso al 5% del precio de licitación, lo que impedirá que la rebaja para las arcas municipales sea mayor.

El PSOE y Compromís (Guanyar no se hace responsable del pliego) justifican que tanto el incremento del precio como la limitación de la rebaja se hacen para «garantizar la estabilidad de los trabajadores de la contrata».

El portavoz municipal y de Compromís, Natxo Bellido, llegó a decir que el precio es el 60% de la puntuación, pero que se valorará mucho el plan de trabajo aportado: «No tiene sentido que una empresa que ofertara una propuesta un euro más barata que otra se lleve la adjudicación si la otra mercantil tiene un plan de trabajo mucho más completo». Es decir, justifica que se primen los criterios subjetivos sobre los objetivos en la adjudicación.

La edil de Infraestructuras, Gloria Vara, añadió que «en una contrata en la que el 75% del coste es de personal, cualquier rebaja importante afectará a la prestación del servicio».

Olvidan, sin embargo, que los socialistas interpusieron en 2013 un recurso contra la adjudicación de la misma contrata a Enrique Ortiz por entender que no favorecía los intereses municipales ya que se le había adjudicado a la más cara de las empresas que concurrían, por criterios subjetivos.

Tampoco hacen caso al tirón de orejas que la Sindicatura de Cuentas le dio al Ayuntamiento, cuando estaba gobernado por el PP, por no primar los criterios objetivos en sus adjudicaciones, sobre todo el del precio. Ponía como ejemplo la adjudicación del contrato de limpieza y recogida de residuos, en el que se limitaron las bajas al 1%, lo que hizo que al final solo se presentase una oferta. «Es una recomendación, nada más creemos que está ajustado a derecho limitar las bajas al 5% y nos hacemos responsables de hacerlo», señaló Vara, al respecto.

Bellido, por su parte, reconoció que dicha limitación corresponde a un criterio «político» y no técnico.

Su afán no era otro que el de intentar mantener las condiciones del personal de la contrata actual, en un intento de atraerse el voto a favor de Guanyar. Sin embargo, no lo lograron. Los ediles de la formación se manifestaron en contra del pliego y el portavoz, Miguel Ángel Pavón, destacó que es, precisamente, porque «no se ofrecen garantías para los trabajadores actuales».

Guanyar ya había anunciado que no iba a votar a favor, como mucho se abstendría, dado que su opción sigue siendo la de la municipalización de servicios. Se abstendría si sus socios incluían sus cláusulas sobre el personal y planes de igualdad y conciliación, pero ayer consideró que las concesiones hechas no eran suficientes, por lo que se opuso.

Desde Compromís y el PSOE defendieron que se ha hecho «el máximo posible, todo lo que hemos podido sin saltarnos la legislación en la materia». Y que se han incluido todas las propuestas que los técnicos han admitido.