Las Provincias

CRÍTICA DE CINE

NECESARIO FILME HISTÓRICO

Los problemas raciales en los EE UU constituyen, además de unos acontecimientos reales que tuvieron lugar durante la Guerra de Secesión norteamericana, la compostura dramática que Gary Ross (autor de tramas de futurismo para adolescentes como 'Los juegos del hambre') ha confeccionado, contando los acontecimientos sociales y vitales padecidos por un campesino sureño, Newton Knight, en un periodo que arranca en 1862.

No estamos ante una película de acción. El belicismo de la película, aunque se muestra en algunos momentos, no son más que ilustraciones de algunas secuencias. Estas aparecen, de modo esporádico, en este filme dramático que se adentra, no solamente para configurar el esclavismo imperante en los Estados del Sur, sino para establecer la rebelión que mantuvo este personaje, desertor del ejército confederado, convirtiéndose en un líder, en el condado de Jones, harto de los expolios a los que tienen que someterse los lugareños, obligados por mandado confederal.

Considerando necesario que debe transportar a su hogar el cadáver de un soldado, nuestro personaje decide quedarse en Jones, enfrentándose a los soldados que requisaban el grano y los animales de granja a las familias campesinas. Pronto ayudará a hombres de color, huidos como él, refugiados en los bosques y manglares del Mississippi. Con estos y otros desertores formará una pequeña tropa rebelde, defendiendo los intereses de supervivencia de los campesinos más pobres.

Con estas mimbres, el realizador de 'Pleasantville', una curiosa película de finales de los años noventa, construye una historia de reivindicación de los derechos del hombre, de las gentes más humildes a los que les tocaba ir al frente, mientras los ricos permanecían en sus haciendas debido a una ley que libraba del reclutamiento a aquellos hacendados que contaban con veinte esclavos como servidores..

Su lucha no terminó aquí. Finalizada la contienda, en 1865, sus protestas en contra del racismo continuaron, particularmente en los Estados del Sur, con la aparición de grupos fanáticos, como el Ku Klux Klan. Además, el guión ofrece insertos de un descendiente de Newton Knight, juzgado, en los años cuarenta, por haber contraído matrimonio con una mujer blanca, ya que su bisabuelo mantuvo relaciones con una mujer de raza negra.

A pesar de la necesidad de este filme y su interés didáctico, Gary Ross realiza una película dispersa, sobre todo en la segunda mitad, cuando se adentra en ese período de aparente reconstrucción social, terminada la guerra, en la que no se establecieron los derechos a la población de color y que continuaron hasta mucho después.