Las Provincias

El autor de uno de los goles del Orihuela, Nico, controla el balón.
El autor de uno de los goles del Orihuela, Nico, controla el balón. / Rate Bas

Premio a la perseverancia

  • El conjunto local se topa tres veces con el poste y el árbitro le anula un gol. El Orihuela le hace dos goles al Recambios Colón en los minutos finales con una demostración de pundonor y confianza

Con sufrimiento y paciencia el Orihuela logró sacar ayer los tres primeros puntos en casa. El equipo amarillo estuvo sobre el alambre del empate durante 87 minutos. Hizo todo lo que pudo para marcar, pero tres palos y un gol anulado transformaron el encuentro en una película de suspense. Hasta el final no se supo quién se iba a llevar el encuentro y los escorpiones vencieron a base de pundonor y gracias a un destello de Nico. El fútbol fue justo con el que más puso sobre el césped.

El equipo titular que Roca sacó al terreno de juego estuvo marcado por las variaciones en el centro del campo. En parte obligado por las lesiones alineó a Ayo y Brian en la creación del juego, con Nacho Porcar atrás en la defensa. Como punta de lanza Raúl acompañó a Antonio. De la cabeza del ariete llegó la primera tentativa local en un remate de córner en el primer palo que el portero Coronado sacó tras un cabezazo a bocajarro. Este fue el primer acercamiento del equipo local en la puerta contraria. La batuta del encuentro la llevaron los oriolanos sin demasiada continuidad, pero con seguridad atrás porque no cometieron errores en las transiciones.

Los ataques del Orihuela llegaron con posesiones largas. Así fue como se produjo una dejada de Antonio quién de cabeza cedió un balón a Rául que no supo aprovechar con el portero ya vencido. Con esta dinámica el Orihuela perdonó hasta tres veces. Una buena internada de Nico por la banda derecha acabó en un pase a la media luna del área, donde Brian controló pero disparó tocando el larguero. La buena disposición en el campo de los escorpiones no terminaba de reflejarse en el electrónico. La partida transcurría sin sobresaltos hasta que Raúl de nuevo tras un saque de esquina, tuvo la ocasión de marcar el primero, pero el cuero rebotó en la madera. Cada saque desde el banderín supuso una opción clara de gol. Los amarillos perdonaban más de la cuenta mientras que los visitantes no conseguían salir de su parcela mediante algún contraataque. El primer periodo se vio poco fútbol con un Recambios Colón aferrado a su área y con un equipo local que perdonó cuatro veces.

No hubo demasiadas diferencias en la reanudación. Los de Roca con el balón en sus botas y el Recambios Colón afianzado atrás. Hasta que no transcurrieron diez minutos no hubo peligro. Un robo de balón de Raúl dentro del área lo aprovechó para soltar un fuerte zapatazo que se fue a la cruceta. La falta de puntería comenzó a ser preocupante en un Orihuela que estrelló tres balones en los postes. A partir de esa jugada los locales aumentaron su posesión de balón aunque no terminaban de llegar con opciones claras a la meta contraria.

Mediada la segunda parte se hacía necesaria la entrada de hombres que refrescaran las ideas en ataque. El juego local era previsible y los valencianos controlaban con suficiencia las internadas de su rival, incluso echaron mano de la picaresca para detener el juego. La mejor acción del partido acabó dentro de la portería pero con fuera de juego decretado por el linier. Samu Jiménez desbordó por su banda y trasladó el esférico hacia la posición de Nico que puso un centro en la testa de Raúl. El gol fue anulado y cada vez quedaba menos tiempo para suma una victoria.

La recompensa la tuvo el Orihuela gracias a su pundonor. Samu recuperó un rechace de la defensa contrario, se la dio Raúl que puso un pase al corazón del área. Allí Nico controló y fusiló a Coronado a falta de tres minutos para el final. Roca lo cambió a continuación para que se llevase la ovación de la tarde. En los minutos de añadido el fútbol fue justo con el conjunto de casa. El Recambios se volcó al ataque y con espacios Raúl fue determinante. Una carrera por la banda izquierda con el balón controlado le sirvió para encarar al portero y poner el 2-0 final.