Las Provincias

Una pesadilla para el supermercado

  • Procesan a dos mujeres por sustraer hasta cien botellas de licor de un negocio de La Vila

El alcohol es objeto de deseo de todo buen amigo de lo ajeno. Los cacos de supermercados saben que su venta no conlleva mucho esfuerzo y por ello dedican buena parte de sus esfuerzos a hacerse con botellas, ya sea de ginebra, ron o whisky. Bajo esta premisa actuaban dos acusadas de sustraer 106 frascos de las bebidas espirituosas de un establecimiento de La Vila Joiosa. Su presencia se convirtió en toda una pesadilla para los responsables del 'súper', impotentes ante la actuación de estas presuntas ladronas. Hasta que una de ellas cometió un fallo. Inducida tal vez por el exceso de codicia, la procesada pretendía abandonar el local cargada con trece botellas ocultas entre sus ropas. No pasó desapercibida.

Los hechos se remontan a enero de 2014, cuando comenzaron los saqueos, hasta marzo de ese mismo año, mes en el que los encargados del supermercado detuvieron los pies de una de las implicadas. Ahora, se acerca la fecha para sentarse en el banquillo de los acusados después de que el Ministerio Público reclame para cada una de ellas 18 meses de prisión por un delito de hurto, así como una multa de 600 euros para la que fue pillada 'in fraganti'.

La mujer no tuvo más remedio que confesarse culpable de los hechos porque la habían cazado en plena faena vestida con trece botellas de ginebra y ron, sobre todo, según informaron las fuentes jurídicas consultadas por este diario. Para ello, las compinches siempre actuaban de la misma manera. Se introducían en el supermercado y, tras dar alguna que otra vuelta, se instalaban en el pasillo de las bebidas alcohólicas. Así, cuando no había miradas ajenas, arrancaban los precintos de los envases y los introducían entre la ropa. Por ello, las visitas a dicho pasillo las efectuaban principalmente en los meses más frío para poder aprovechar los abrigos anchos.

Esta actividad ilícita no le era ajena a una de las sospechas, ya que cuenta con antecedentes por hechos similares. Fue condenada por el Juzgado de Instrucción número 1 de Orihuela a tres meses y diez días de prisión por la comisión de un delito de hurto. Estos hechos se remontan a solo un par de años antes de los sucedidos en La Vila Joiosa, ya que la sentencia está fechada a diciembre del 2012.

Una vez se apresó a la sospechosa cazada con el botín dispuesta para marcharse del local, se destapó el agujero que presuntamente habían generado. El supermercado cifra en 1.796 euros las pérdidas por la fuga de alcohol provocadapor las sustracciones, un dinero que no han recuperado. Por ello, la Fiscalía reclama para ambas acusadas que devuelvan en montante al responsable del negocio vilero.

No es de extrañar que recientemente la Policía Nacional atrapase en Alicante a un sospechoso de desvalijar varios supermercados para cargar carros llenos de alcohol. Sin embargo, el 'modus operandi' de este presunto amigo de lo ajeno era bien distinto al de las encausadas. Para logra su fin, el reo supuestamente se hizo con la identidad de otras personas y falsificó DNI con los que poder solicitar tarjetas de crédito. Así, como si no estuviera perpetrando una estafa, acudía a los supermercados y compraba los artículos, principalmente alcohol, según sostienen los agentes responsables del caso.

Mano dura

Sin embargo, la última reforma del Código Penal del Gobierno ha agravado las penas por los delitos de hurtos, una mala noticia para los cacos como las acusadas que deberán sentarse en el banquillo de un juzgado de lo Penal de Alicante. Actualmente, las penas por este delito, en el caso más agravado, pueden alcanzar hasta los tres años entre rejas.