Las Provincias

Dolón: «Bajamos el IBI y la plusvalía para reactivar aún más la vivienda y el turismo»

Torrevieja va como una moto. Esta es la conclusión que se extrae después de escuchar al alcalde de la ciudad salinera, José Manuel Dolón, de Los Verdes. Para que la reactivación firme del sector inmobiliario nuevo y de segunda mano se consolide aún más, la primera autoridad promete una próxima bajada del IBI y de la plusvalía con el fin de hacer más atractivo el mercado para las dos partes, la vendedora y la compradora. Explica que en 2007 y 2008 quedaron varios planes parciales aparcados tras el estallido de la burbuja inmobiliaria. «Quedaron muchas estructuras, a las que se les quitó la grúa, con solo su caparazón», explica gráficamente Dolón al aludir a los muchos esqueletos de hormigón que se enseñorearon en el firmamento salinero. Pero el mercado ha cambiado y Torrevieja, uno de los destinos vacacionales familiares preferidos desde la España de la Transición, crece y crece. El alcalde destaca, por ejemplo, a la promotora TM (de la familia Serna) como exponente del fenómeno de mejora económica en el municipio. «Ha sido muy activo en la zona y ahora ha dado un salto, tenemos la suerte de tener su sede social en Torrevieja y de que los herederos de los fundadores se han hecho cargo de la compañía con mucho éxito». «Como Grupo TM, otros importantes promotores de la zona dejaron de construir durante la crisis para evitar dejar pisos vacíos, pero, como tenían solvencia, han retomado su actividad o están acabando las promociones paralizadas», añade. Además del repunte natural del mercado residencial de extranjeros, sobre todo, y de españoles, el alcalde está convencido de que también ha contribuido la Ley de Emprendedores del Gobierno de Rajoy, que otorga desde hace año y medio el visado de residencia definitivo a los ciudadanos extracomunitarios (sobre todo de la antigua URSS y chinos), que realizan inversiones en una o más casas por valor superior al medio millón de euros. También apunta al aumento en la venta de viviendas de 'alto standing'.

Torrevieja registra otro pequeño 'boom' inmobiliario. Aunque no comparable al de inicios de siglo, sí afecta al desarrollo de planes parciales de hasta doscientas viviendas de nueva construcción. Así, el alcalde Dolón destaca los que se realizan en Villa Amalia, Sector, Sector 25, La Mata o Punta Prima. Asegura que estas casas se venden a europeos o extracomunitarios con un poder adquisitivo medio y alto. «No es lo mismo que ocurre en el también dinámico mercado de viviendas de segunda mano, normalmente para familias trabajadoras», explica. Asegura que la crisis de los últimos años también está acelerando ahora ese segmento al haber familias que necesitan recursos para pagar los estudios de sus hijos u otros motivos. «Muchas casas de veraneo de familias de Madrid o País Vasco de muchos años se mal venden por necesidad».

Dos son las fórmulas que tiene el alcalde para mantener al alza el mercado. Una la reducción (cuyo porcentaje no calcula) de la plusvalía que paga el vendedor de una vivienda de segunda mano. «Lo va a cobrar SUMA y lo vamos a bajar, porque se paga ahora cuatro y cinco veces más que en Elche y Alicante». El alcalde dice que si esa es la cara de la moneda, la cruz es el IBI, que paga cada año el comprador tanto de vivienda nueva como de ocasión. Asegura que en los próximos tres años se va a bajar un 9,7% el recibo. «Vamos a aliviar la carga fiscal de torrevejenses, extranjeros residentes y propietarios de segunda vivienda de Basauri, por poner un caso, para hacer sus vidas más llevaderas, tras muchos años en los que los dos impuestos los ha subido mucho el PP para poder financiar proyectos, algunos en desuso», añade el alcalde, el cual habla del «fin de la socialización de las quejas».

Respecto a la suerte de torre de Babel que supone Torrevieja, el alcalde explica que es residencia temporal o definitiva de ciudadanos de un total de 180 nacionalidades. «No hay nacionalidad de la antigua Unión Soviética, incluso de la zona del Cáucaso próxima con Irán, que no esté asentada en esta ciudad, así como Filipinas o Thailandia». También destaca el censo de sudamericanos que llegaron al calor del boom inmobiliario y los efectos llamadas de las regularizaciones masivas de extranjeros o, cómo no, de los ciudadanos del centro y norte de Europa. Torrevieja alberga una colonia estable de 5.000 rusos. Tras los ingleses, que son segundos, se colocan los ucranianos y, por detrás en importancia, búlgaros, rumanos y marroquíes. Otro cantar es su integración. «No tenemos capacidad suficiente ni instrumentos para que la integración rápida se produzca ya desde el colegio», admite el alcalde salinero.