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David Keefe, ayer, en un laboratorio del Instituto Bernabeu de Alicante.
David Keefe, ayer, en un laboratorio del Instituto Bernabeu de Alicante. / Joaquín P. Reina

«La maternidad tardía es hoy una de las principales causas de infertilidad»

  • David Keefe Investigador de la Universidad de Nueva York.

  • David Keefe, referencia mundial por sus estudios sobre el envejecimiento de los óvulos, participa en el Congreso Internacional sobre Fertilidad que organiza el Instituto Bernabeu de Alicante

Expertos mundiales en infertilidad debaten en el Instituto Bernabeu de Alicante sobre los retos y avances para lograr alargar la vida útil de ovario. Más de 120 ginecólogos, embriólogos, genetistas y biólogos moleculares de todo el mundo se reúnen desde ayer y hasta hoy en el auditorio del centro de medicina reproductiva e investigación del centro alicantino para conocer las investigaciones y últimos avances de la mano de la veintena de investigadores internacionales. David Keefe, consideradon una referencia mundial por la comunidad científica, es una de las eminencias que participa en el congreso..

-¿Podríamos decir que la edad cada vez más avanzada de las mujeres a la hora de tener hijos es hoy la principal causa de infertilidad?

-La edad juega un papel central. Hoy en día es un gran factor de riesgo. La edad no afecta al esperma pero es determinante para el óvulo de la mujer. Mujeres con 50 años podrían tener hijos con el óvulo de una mujer joven. Su útero es perfectamente receptivo al embrión pero la calidad de sus óvulos a esa edad es mala.

-De alguna manera, el reloj biológico de las mujeres no coincide con la actual realidad social y profesional.

-La sociedad nos presiona para posponer la maternidad cuando, realmente, de acuerdo a nuestra naturaleza, deberíamos tener los hijos mucho antes. A partir de los 36 años empiezan los problemas porque la calidad de los óvulos decrece a partir de ese momento cada mes, y a partir de los 42 se convierte en un grave problema. La media de edad de las parejas que acuden a centros de fertilidad está aumentando cada vez más.

-¿Cuándo empezaron a detectarse los problemas de fertilidad a causa de una maternidad tardía?

- Comenzó a partir de los años 70 con la incorporación cada vez más generalizada de la mujer a la vida laboral. De todos los países, China es donde más se está produciendo este problema. Allí hay el doble de casos de tratamientos de fertilidad en mujeres de edades avanzadas que en los países occidentales. Normalmente tienen un hijo jóvenes y el segundo lo tienen con más de 40 años. Hay que tener en cuenta que por su cultura se hacen cargo de sus padres o familiares mayores además de cuidar a sus hijos. Tienen el mismo problema de compatibilizar la maternidad con sus carreras profesionales pero además, por tradición, se encargan de sus mayores. Son clásicas y modernas a la vez.

-Sus investigaciones están centradas en retrasar el envejecimiento ovárico. Intentar adaptar la maternidad a los tiempos en que vivimos...

- Sí. Investigamos el óvulo y sus cromosomas, y más en concreto, la parte final, que llamamos telómeros. El acortamiento paulatino de la longitud de los telómeros es una consecuencia del envejecimiento celular. Llevamos 14 años estudiando cómo prevenir ese acortamiento y los mecanismos que les hacen perder longitud y envejecer.

-¿Se puede prevenir entonces?

-Sabemos que hay factores que contribuyen a ese acortamiento. Por ejemplo fumar los acorta. O la polución ambiental. En cambio seguir una dieta restrictiva en cuanto a la ingesta de calorías lo previene, así como ciertas sustancias presentes en la uva y el vino. La carga genética de los padres es también determinante pero, claro, eso no se puede elegir.

-¿En qué fase se encuentra en estos momentos la investigación?

En el laboratorio estamos realizando experimentos con ratones. Hemos desarrollado un tratamiento con antioxidantes para comprobar si con ello prevenimos ese acortamiento, ese envejecimiento de los óvulos. Y funciona.

-¿Están preparados para ir un paso más allá y comprobar si funciona en humanos?

-Necesitamos estudiar más para poder aplicarlo en humanos. El ser humano es mucho más complejo.

- El objeto de sus investigaciones, dicho de una manera muy sencilla, es conseguir que una mujer pueda tener hijos con ovarios que para nuestro reloj biológico serían viejos. ¿Cree que será finalmente posible sincronizar el reloj biológico y el social?

-Aún no lo sé, pero igual que en China se están realizando estudios para prolongar la vida, nosotros vamos a intentar lo mismo con los óvulos. Uno de los problemas está relacionado con el cáncer. La longitud de los telómeros es grande, al contrario de lo que ocurre con las células que envejecen. Cuando los telómeros de las células tienen poca longitud es malo, porque es signo de envejecimiento. Pero cuando la longitud es larga también es malo, porque está relacionada con el cáncer. Hay que buscar el punto de equilibrio. Y esa es una parte importante de las investigaciones. Hemos colaborado con la investigadora española María Blasco, directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológica. Ambos investigamos los telómeros. Ella desde aspectos relacionados con el cáncer y yo con la reproducción.

-Hay diferentes líneas de investigación que buscan igualmente soluciones a la maternidad tardía...

-Sí. Y algunas ya se están aplicando. Por ejemplo, muchas mujeres con 35 años están congelando sus óvulos. De esta manera pueden concebir con sus propios óvulos más adelante mediante fecundación in vitro. Esos óvulos tienen la calidad y la edad del momento en que se produjo la congelación aunque se fecunden años después. Pero tiene un problema. Que esta opción es cara.

-Los problemas de fertilidad asociados a la edad no sólo afectan a las parejas en el plano personal y emocional. Si la maternidad tardía se ha convertido en uno de los factores más importantes de la infertilidad hoy en día, el problema pasa a tener una dimensión colectiva, social, porque afecta a las tasas de natalidad. ¿Cuentan los investigadores con el suficiente apoyo en materia de financiación pública o privada?

-La investigación sobre fertilidad está muy discriminada a nivel de financiación. Cuando se presentan proyectos relacionados con esta temática tienen peor acogida que otros campos de la investigación como por ejemplo los relacionados con el cáncer. La maternidad se ve más como algo de componente emocional. No se toma en cuenta por ejemplo la dimensión social que puede tener del problema de la infertilidad asociada a la edad a pesar de que es una realidad. Nosotros sostenemos nuestras investigaciones con fondos privados porque en EEUU no se permiten los estudios cuando intervienen embriones humanos y nosotros observamos cómo se comportan dentro de nuestra investigación sobre los telómeros. En EEUU funcionan bien los mecenazgos por parte de instituciones privadas, al contrario que en España, donde esa cultura del mecenazgo prácticamente no existe.