Las Provincias

El Gobierno de Puig se declara «blindado» frente a debates internos de sus partidos

Puig y Oltra se estrechan la mano durante un pleno de Les Corts, en una imagen de archivo.
Puig y Oltra se estrechan la mano durante un pleno de Les Corts, en una imagen de archivo. / EFE
  • La vicepresidenta de la Generalitat recalca que el ejecutivo «funciona porque todos los actores saben que lo primero son los valencianos»

La vicepresidenta del Gobierno valenciano, Mónica Oltra, dijo ayer que el Consell «está blindado frente a los debates internos» de los tres partidos que lo apoyan, y que el Ejecutivo «a la valenciana funciona porque todos los actores» saben que lo primero son los valencianos. «Eso no va a cambiar aunque haya debates internos en cualquiera de los tres partidos», dijo Oltra, quien insistió en que la situación interna del PSOE no afectará a las relaciones dentro del Pacto del Botánico y del Consell, ni siquiera en el hipotético caso de que los socialistas facilitaran un Gobierno de Mariano Rajoy.

Oltra reivindicó en la rueda de prensa posterior al pleno del Consell que los tres partidos que sustentan al Consell, cuando negociaron el acuerdo de gobernabilidad, lo que hicieron fue anteponer los intereses de los valencianos a los intereses partidistas, «y eso es intocable».

La vicepresidenta dijo que no ha «tirado la toalla» y que seguirá luchando para que haya un Gobierno de España alternativo al de Rajoy, un objetivo por el que hay que luchar y seguir trabajando, aunque admite que quizá es una mujer «demasiado esperanzada» o que tiene «más moral que el Alcoyano».

«La batalla se pierde cuando se abandona; yo desde luego no la pienso abandonar», agregó Oltra, para quien el Gobierno valenciano necesita un Gobierno de España «aliado» de sus políticas, que ponga en el centro a las personas, que cambie el sistema de financiación y cuyo partido no esté «inmerso en la corrupción».

En este sentido, considera que «no debe haber terceras elecciones» y que «hay tiempo» para formar un gobierno «a la valenciana» basado en un pacto «de mínimos» como el acuerdo del Prado propuesto por el diputado de su coalición Joan Baldoví.

Sobre la posible formación de Gobierno, añadió que «a estas alturas deberíamos llegar a un acuerdo sobre el qué, aunque sean diez puntos o cinco, y después estoy segura de que de forma natural saldrá el quién; pero no puede ser la continuidad de Rajoy ni de un PP infectado de corrupción hasta la médula». «Creo que en procesos como este la discreción y la serenidad son aliados, a veces cuanto más ruido y más gente opina peor, se confunde transparencia con exhibicionismo y no es bueno», opinó Oltra.

Preguntada sobre los «afectos» dentro del Consell, después de que el presidente, Ximo Puig, haya dimitido de la Ejecutiva del PSOE como responsable de Reformas democráticas y la consellera de Sanidad, Carmen Montón, se mantenga en ella, la vicepresidenta aseguró que el pleno de hoy (por ayer) ha visto «los afectos como siempre» y el trabajo está «intacto».

Sobre el papel adoptado por Puig en la crisis del PSOE, Oltra aseveró que no tiene «nada que opinar sobre lo que hace el secretario general del PSPV» ni sobre acciones que tienen que ver con la vida interna de un partido y que no afectan al pacto de gobierno en la Generalitat, porque tiene «fundamentos muy sólidos».

Además, reivindicó que no ha oído ni ha leído que el president de la Generalitat haya dicho «en ningún momento» que quiere un Gobierno de España presidido por Rajoy, algo que además ella sabe que ni «lo quiere ni lo piensa», una postura con la que tiene «plena coincidencia» con Puig.

Oltra indicó que un nuevo Gobierno de Rajoy afectaría a las acciones del Consell, porque abocaría a una continuidad en la falta de financiación y de inversiones, en la no regularización de la deuda o en no pagar la sanidad de los desplazados.

Para Oltra, lo mejor del pacto y del Gobierno del Botánico es que es «absolutamente exportable» y un buen ejemplo de cómo se puede gobernar desde la pluralidad y con políticas que ayuden a las personas. «Estamos en condiciones de enseñarles a otros cómo se hace, como se dialoga, cómo se negocia, cómo se transige» o cómo «uno aprende a no tener siempre razón», añadió.