Las Provincias

Montón no acude a la ejecutiva federal y deja dudas de su apoyo a Sánchez

  • El presidente Puig escenifica la división del Consell en la crisis del PSOE y asegura que ha habido un «trencament emocional»

Carmen Montón, consellera de sanidad del Gobierno valenciano y secretaria de igualdad en el PSOE, aguanta en silencio. Después de mantenerse firme cuando el presidente Ximo Puig decidió dimitir el miércoles de la ejecutiva con otros 16 críticos, la responsable socialista evitó ayer la reunión preparada por Sánchez y se negó a dar explicaciones.

La consellera alegó motivos de agenda para no acudir a la reunión en la que Pedro Sánchez reunió a los miembros que no habían dimitido. Montón siempre se ha mostrado del lado del hasta ahora secretario general del PSOE. Esta buena relación se escenificó el pasado mayo cuando Sánchez incluyó a la dirigente socialista en su 'gobierno en la sombra' que pretendía formar después de las elecciones en donde ostentaba el cargo de ministra de igualdad. Pero ayer no quedó claro si mantienen esa simpatía. Preguntada por cual es la posición que defiende ahora y si piensa seguir fiel a Sánchez, Montón apostó por no pronunciarse y pidió «no mezclar ámbitos» al alegar que se encontraba en una jornada para conmemorar el aniversario de los centros de salud pública que tuvo lugar ayer en Manises.

En el seno del PSPV se produjeron ayer reacciones respecto a la postura que mantiene Carmen Montón. Alfred Boix, secretario de organización del partido en la Comunitat y mano derecha de Puig, aseguró que la postura de la consellera de no dimitir responde a «decisiones que toman las personas que componen los órganos y son libres y respetables». El responsable socialista subrayó que esta decisión no afecta al gobierno valenciano y destacó que la consellera decidió no asistir a la ejecutiva de Sánchez.

Ximo Puig, presidente de la Generalitat, también tuvo tiempo para comentar la postura de su consellera de sanidad. Sobre Montón, Puig indicó que sigue manteniendo su confianza «como representante de la gestión de la sanidad pública valenciana». Pero esa misma tarde en una entrevista concedida a Onda Cero se distanció de sus propias declaraciones. El presidente Puig afirmó que «o sería sincero si no admitiese que ha habido cierto «trencament emocional» con Carmen Montón, escenificando una clara división en el Ejecutivo respecto a la crisis del PSOE. Para el líder del Consell su compromiso prioritario está en el gobierno del botánico y asegura que no tiene constancia que el resto de partidos que apoyan el Ejecutivo estén desencantados por su dimisión.

Ante la guerra abierta que esta viviendo el PSOE, Ximo Puig aseguró que quiere «tender puentes, buscar soluciones y no cavar más la fosa» y incidió en que hay que recuperar el diálogo roto. Un dialogo que Puig cree que no existía entre Madrid y las federaciones socialistas y que destacó que el mismo ha sufrido. Ante la futura postura del partido ante el bloqueo político estatal Puig indicó que el gobierno alternativo que se plantea Sánchez no es posible y recordó que en la noche que dimitió envió una carta a los militantes socialistas en la que aseguró que el PSPV mantiene su posición de votar en contra de Rajoy.