Las Provincias

José Manuel Dolón, en su comparecencia de ayer.
José Manuel Dolón, en su comparecencia de ayer. / A. T.

Dolón mantiene el pulso con Sueña e insta a sus dos concejales a dejar el gobierno local

  • El alcalde no está dispuesto a incurrir en una posible infracción penal y asegura que hay forma de solucionar el problema de las escuelas deportivas municipales

El alcalde de Torrevieja, José Manuel Dolón, apeló ayer a la lógica y a la coherencia para mantener el pulso propuesto apenas 24 horas antes por sus todavía socios de gobierno, los dos concejales de Sueña Torrevieja. Por lógica y por coherencia aseguró que los dos ediles, Pablo Samper y Alejandro Blanco, deberían dejar sus competencias en el gobierno local en base a la pérdida de confianza a la que apelaron el miércoles para dejar después en manos de la asamblea de su partido la decisión final, una asamblea que ayer tarde se anunció que se convocaba, de carácter extraordinario y junto con un congreso, para el 15 de octubre. Lo que les ha llevado a esa situación, tal y como aseguraron, fue la negativa del primer edil a firmar los reparos necesarios para poder continuar con la gestión de las escuelas deportivas tal cual se ha llevado a cabo hasta ahora, y el ecologista les salió ayer al paso para asegurar, por un lado, que hay solución al problema y para instarles, por el otro, a tomar cuanto antes la decisión de si continuarán o no en el equipo de gobierno «porque hay nueve concejales más junto con el alcalde dispuestos a asumir las responsabilidades y competencias que tengan que asumir».

En la que fue su primera comparecencia tras el anuncio 'bomba' de Sueña Torrevieja, José Manuel Dolón dijo no entender los motivos de esa pérdida de confianza y en todo caso dijo que la ciudad debe seguir funcionando al margen de temas políticos. Así, dijo que desde Sueña Torrevieja no se mintió al hablar de «reparos de técnicos e incumplimiento de acuerdos», y admitió que precisamente en los reparos está el origen del desencuentro con sus socios de gobierno.

Por lo visto cuando se obtuvieron los informes necesarios de Secretaría e Intervención sobre la continuidad del servicio de las escuelas deportivas municipales a través de una empresa, el equipo de gobierno comprobó que eran negativos y se propuso la gestión a través de los clubes que se anunció el pasado verano. No obstante los padres y madres de los alumnos de estas escuelas mostraron su disconformidad, por lo que en el seno del gobierno local se adoptó otro acuerdo que pasaba por el levantamiento de los reparos por parte del alcalde. «Hicimos un plan que empezó a caminar», pero llegaron los problemas cuando se pidió a Dolón, tal y como él mismo manifestó, que firmara una carta a una empresa sin contrato. «Me asusté», admitió, y tras las consultas oportunas decidió que el compromiso adoptado «no se podía llevar a cabo sin jugarme mi libertad», dado que al parecer había una presunta cesión ilegal de trabajadores avalada por sentencias, algo por lo que el regidor decidió no pasar.

Fue entonces cuando se empezó a buscar una alternativa y se realizó una reunión con los afectados -encuentros que volverán a producirse hoy, primero con los padres y después con los monitores». El regidor pidió un dictamen a la Junta de Contratación Administrativa, vinculante y de obligado cumplimiento, en el que cabía la posibilidad de no poder hacer las cosas como se pretendía, un dictamen que después pudo saber que puede resultar positivo para las pretensiones del Consistorio, por lo que insistió en que «solución hay». El problema en este punto era, según el edil, que el expediente estaba mal hecho y que por eso se incurría en esa cesión ilegal de trabajadores, «por lo que llamé a los técnicos de deportes, les pedí que se pusieran en contacto con este organismo y quedamos en ver cómo arreglar los tres primeros meses». Ese arreglo pasaría por que el primer trimestre lo asumieran los clubes con el compromiso de cobrar el dinero cuando lo haya, pero Dolón dijo no estar dispuesto de asumir el «marrón de la titularidad de los trabajadores», algo que además de un coste para las arcas públicas supondría, según el regidor, una «malversación de fondos».

El relato del munícipe incluyó la posibilidad de que «cualquier teniente de alcalde puede levantar un reparo» aunque acto seguido afirmó que no es lo que él quiere, «puesto que la responsabilidad que se exige al alcalde rebasa el ámbito administrativo».

Beber lejía

Curtido por los años en la batalla política, José Manuel Dolón quiso quitar hierro a la decisión de los concejales de Sueña Torrevieja de hacer público este desencuentro y anunciar su posible salida del gobierno municipal. El ecologista aseguró que los políticos «no podemos estar sujetos a las presiones de la calle o a las de un grupo municipal, porque un gobierno no se mueve por los impulsos de la gente o de los concejales». Así, puntualizó que desde el Ayuntamiento «intentamos mantener, con dificultades, la coherencia y tratamos de hacerlo lo mejor posible con nuestras limitaciones». Por eso afirmó que por coherencia los concejales de Sueña deben seguir el camino iniciado, «porque sin confianza te separas, no queda otro camino», y consideró que lo que tienen que hacer es renunciar a las delegaciones «que el alcalde en mutua confianza les dio a principio de legislatura».

No quiso Dolón hablar de crisis, y bautizó un episodio del que aún se desconoce el final como «un pequeño desencuentro que tenemos que ajustar y arreglar», y como símil afirmó que en política «hay que beber mucha lejía, con el primer trago no se debe quedar uno en la cuneta», en referencia a que a la primera de cambio no se debe abandonar como ha ocurrido en este caso.

Con respecto a una posible retirada de competencias no avanzó nada a la espera de que los concejales «que han sido los que han dado el paso» adopten una decisión.