Las Provincias

El TSJ desbloquea las becas de 3 millones del Consell que afectan a miles de universitarios

Alumnos, durante las pruebas de selectividad.
Alumnos, durante las pruebas de selectividad. / Álex Domínguez
  • El tribunal levanta la suspensión cautelar sobre las ayudas, tras el recurso de la Católica, que había generado una gran incertidumbre entre los alumnos solicitantes al no poder adjudicarse

Otro varapalo para la Universidad Católica de Valencia. La Generalitat ya puede gestionar sus becas para la realización de estudios universitarios, -dotadas con un presupuesto de 3 millones de euros-, y que estaban en el aire, generando una gran incertidumbre a miles de estudiantes de la Comunitat que la habían solicitado. El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) ha levantado la suspensión cautelar que pesaba desde agosto sobre estas ayudas tras el recurso que presentó la Católica alegando discriminación hacia los estudiantes de la privada, ya que solo podían acceder los del sistema público.

Hace menos de una semana el TSJ también desbloqueó las becas de no abandono, (con una partida de 150.000 euros), por lo que la Generalitat puede conceder unas prestaciones que habían provocado una gran preocupación entre los estudiantes y los rectores. Ahora bien, con estos autos no se cierra el conflicto pues hay más recursos presentados por otra universidad privada, el CEU, que también ha decidido acudir a la vía judicial pero no ha pedido la suspensión cautelar.

Desde la Conselleria de Educación recordaron ayer que la paralización de las becas complementarias afectaba a más de 11.700 universitarios del curso 2015-2106 de la Comunitat y cuentan con un presupuesto de 3 millones de euros. El conseller del departamento, Vicent Marzà, mostró su satisfacción. «Estamos muy contentos porque por fin podremos adjudicar las becas complementarias de la Generalitat», afirmó el titular, quien destacó el alto volumen de universitarios que las habían solicitado porque «las necesitan para poder estudiar». Marzà insistió en que ahora «se podrá dar salida a esa necesidad básica que es poder estudiar en la universidad pública y que lo hagan sin ninguna exclusión económica».

La sección quinta de la Sala de lo Contencioso Administrativo del TSJ ha estimado así el recurso de la Abogacía de la Generalitat, en contra del criterio del fiscal, quien solicitaba el mantenimiento de la suspensión provisional de la orden que regula la concesión y que fue acordada el pasado verano.

El argumento de la Católica es que se impedía el acceso al sistema de becas en el curso 2016/2017 de los estudiantes de universidades privadas y tribunal acordó la medida cautelar al considerar el «carácter irreversible del daño que puede producirse la aplicación de la norma por la exclusión de alumnos amparados por el sistema de becas vigente», según se recuerda en la sentencia. Sin embargo, para la Generalitat no se daban «ninguna de las condiciones que han determinado la adopción de la resolución impugnada, ya que se trata de becas relativas al curso 2015-16, es decir, que se trata de cantidades económicas ya satisfechas por los interesados». Así lo esgrimió tras recurrir la suspensión. Argumentó que en la orden «no se afectan los derechos fundamentales invocados» y con su paralización «se produce un grave perjuicio al interés general».

En el auto se destaca que la primera de la alegaciones esgrimidas por la universidad privada, (lesión de tres derechos fundamentales) «incide directamente en el fondo del asunto, por lo que excede del ámbito de esta pieza de medidas cautelares». Sobre la segunda alegación de la Católica, que señalaba que la resolución de Conselleria contraviene la normativa vigente en materia de becas, la sala explica que «es una cuestión de legalidad ordinaria que excede no ya del ámbito de esta pieza separada, sino de este procedimiento en su totalidad». Por último, la tercera alegación que advertía de una quiebra del sistema de becas aplicado durante años, el TSJ estima que «se trata de nuevo de una cuestión de legalidad ordinaria respecto a la que es aplicable el mismo reproche del motivo anterior y por último, que supone la imposibilidad para los alumnos de esta universidad de continuar con sus estudios en el centro elegido, se trata de una invocación cuya generalidad impide que pueda ser acogida puesto que se trata de una cuestión que depende de muchas circunstancias».