Las Provincias

Los críticos usan a las bases del PSPV para marcar distancias con Ximo Puig

Algunos de los manifestantes, ayer en Blanquerías.
Algunos de los manifestantes, ayer en Blanquerías. / I. MARSILLA
  • Cientos de personas se manifiestan a las puertas de Blanquerías en contra de la decisión del secretario general y le piden que dimita

El secretario general de los socialistas valencianos, Ximo Puig, comprobó ayer el malestar generado entre las bases del PSPV con la decisión, el día anterior, de presentar su dimisión de la ejecutiva federal del PSOE, sumándose a la maniobra de los barones críticos con Pedro Sánchez para tratar de forzar la renuncia del secretario general. Cientos de personas se dieron cita a media tarde en la calle Blanquerías, a las puertas de la sede de los socialistas valencianos, para expresar su rechazo a la actitud mostrada por el líder del partido. La movilización, convocada por la corriente Izquierda Socialista y a la que se sumaron un buen número de militantes de base del partido, mostró su distanciamiento del secretario general. Se escucharon peticiones de dimisión del secretario general y presidente de la Generalitat y consignas del tipo 'fuera golpistas del partido socialista'. Puig, al ser preguntado en una entrevista en Onda Cero por las peticiones de dimisión, explicó que él había dimitido «de donde tenía que dimitir», en alusión a la ejecutiva federal del PSOE, y manifestó que respeta la libertad de expresión. Entre los manifestantes, una pancarta en la que se podía leer 'Puig, traidor'.

La movilización de ayer se sumó a la iniciativa puesta en marcha por militantes de base del PSPV de Alicante, Castellón y Valencia, con la creación de una Plataforma de apoyo a Pedro Sánchez que respalda su «decisión firme» de no facilitar un gobierno del PP y reclama que en el PSOE haya «una sola voz, la del actual secretario general». En un manifiesto remitido a los medios de comunicación, la Plataforma reconoce que el PSOE atraviesa un «momento delicado» por su «posición determinante» en el panorama político y porque es «decisivo para conformar un gobierno de progreso que sea una alternativa a la derecha del PP o bien, como pretenden algunos, que los escaños socialistas sirvan para facilitar la continuidad de Rajoy». «Todas las miradas se dirigen hacia nuestro secretario general, Pedro Sánchez, para que el PSOE incline la balanza en uno u otro sentido», señalan en el escrito.

La movilización ayer de las bases en contra del secretario general del PSPV -el miércoles ya se concentraron algunas decenas de militantes a las puertas de Blanquerías- constituye la principal respuesta del sector crítico del PSPV con Puig. La reacción al motín de los barones ha venido contando en el socialismo valenciano con la respuesta de las direcciones provinciales de Valencia y Castellón, con la de la dirección local del partido en el cap i casal, y con las de varias direcciones locales.

La agrupación socialista de la localidad de Oliva emitió incluso un comunicado en el que reclamó la dimisión de Puig como secretario general -su figura se había mantenido hasta ahora apartada de la batalla orgánica por su condición de presidente de la Generalitat-, mostró su respaldo a Pedro Sánchez y calificó de «golpe de Estado» la maniobra de los barones para tratar de forzar la salida del aún líder del PSOE.

Por otra parte, el alcalde de Alicante, el socialista Gabriel Echávarri, defendió ayer a Sánchez y le reiteró su apoyo porque «simplemente está cumpliendo con los estatutos del partido, que es convocar un comité este sábado para que convoque un Congreso Federal».

Entre los dirigentes del PSPV a los que se vio más afectado por la situación que atraviesa el partido, el caso del portavoz parlamentario Manuel Mata fue el más destacado. «Estoy pasando el peor día de mi vida porque llevo 35 años viviendo en una casa que se cae», señaló a la salida de la reunión de la comisión de Coordinación y después de haber renunciado a hablar al término de la junta de portavoces.