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Ximo Puig participa en un desatuno informativo. / EFE

Ximo Puig quiere «tender puentes y no cavar más la fosa»

  • El secretario general del PSPV ha resaltado que "esto no va de bandas ni de grupos, va de posiciones políticas" y hay que recuperar el diálogo roto

El president de la Generalitat Valenciana y secretario general del PSPV-PSOE, Ximo Puig, ha dicho hoy que quiere "tender puentes, buscar soluciones y no cavar más la fosa" en el PSOE, porque "esto no va de bandas ni de grupos, va de posiciones políticas" y hay que recuperar el diálogo roto.

En un encuentro con periodistas, Puig ha reivindicado que ahora que hay "un debate abierto en canal" en el PSOE y que se intenta hacer "un congreso exprés" que no va a solucionar los "problemas de fondo" de la socialdemocracia española, era el momento de formalizar su dimisión de la ejecutiva, sin que eso sean "formas agresivas".

"Probablemente se podría interpretar como forma agresiva el, sin consultar con nadie, plantear un congreso exprés", ha agregado Puig, quien ha destacado que hay mecanismos democráticos para solucionar los problemas y ya ha habido impacto electoral en el PSOE, por lo que ahora se trata "de remontar, no de continuar descendiendo".

El dirigente valenciano ha lamentado la falta de diálogo en la dirección federal, que quizá, ha dicho, no es imputable solo al secretario general, y se ha preguntado "cómo alguien puede pretender formar un gobierno con 20 o 25 organizaciones, y no puede hablar con sus presidentes autonómicos".

Ha lamentado que el PSOE viva en los últimos tiempos un proceso "a veces casi predemocrático", en el que cada uno se mantiene en su calle y no quiere salirse por miedo a que lo tilden de "traidor", por lo que ahora lo primero es "hablar y asumir la realidad democrática y el funcionamiento" del partido.

"Lo que no se puede es engañar más a los militantes y a los ciudadanos diciendo que hay unas posibilidades que no están", ha agregado Puig, quien ha insistido en que "no ha habido condiciones para un diálogo normalizado" y que quien tiene más responsabilidad es quien debe facilitar el diálogo.

"No se puede decir que es posible un gobierno progresista, cuando no hay nadie que esté apostando por eso, y además la suma es imposible en estos momentos", ha afirmado Puig, quien ha asegurado que, si hubiera "alguna posibilidad", él es "absoluta y radicalmente partidario" de ello, pero "no es posible".

El dirigente socialista ha manifestado que ha sufrido este año "muchas situaciones" de falta de diálogo, entre ellas el "grave error" de que el PSOE no permitiera al PSPV una alianza de progreso para el Senado, pero no las va a relatar, porque busca "coser las heridas" y no quiere que este proceso "se hiera a la gente porque sí".

Puig ha insistido en que el PSOE debería haber seguido adelante con el plan establecido previamente (primero hablar de la gobernabilidad y luego celebrar el congreso), pero como se han "alterado las formas" ahora debe ser la Comisión Política que se forme con la confianza del Comité federal la que establezca el debate sobre los escenarios.

Así, ha considerado que se pueden apoyar unas terceras elecciones o explorar otras soluciones, pues "nadie plantea un gobierno de gran coalición con el PP", un debate que hay que anclar en las fórmulas que plantee el Comité federal y con el plazo límite de finales de octubre.

El president ha insistido en la necesidad de que haya un debate "serio" en el seno del PSOE, "laico, no religioso", sin anatemizar a nadie y sin maniqueísmos, porque entonces se estaría reduciendo la realidad a un bipartidismo imperfecto.

Preguntado sobre si considera leal que dimitan 17 miembros de la Ejecutiva del PSOE, ha contestado que "si uno no está de acuerdo lealmente, piensa que hay otra salida y toma una decisión", como "es leal también" decidir quedarse en la ejecutiva.