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Elon Musk presenta su Sistema de Transporte Interplanetario en México. :: Ulises Ruiz Basurto / efe
Elon Musk presenta su Sistema de Transporte Interplanetario en México. :: Ulises Ruiz Basurto / efe

Elon Musk quiere llevar humanos a Marte en 2022

  • El millonario propone un sistema de cohetes y naves con el que transportar a un millón de personas al Planeta Rojo en pocas décadas

Si lo que dice Elon Musk lo dijese cualquier otro, pocos prestarían atención. Pero el currículum del multimillonario surafricano está lleno de aciertos en aventuras que parecían casi imposibles. Es uno de los padres de los pagos seguros por internet (con Paypal), de la primera compañía que vende coches eléctricos como churros (Tesla) y de la única empresa privada que lanza cohetes al espacio (SpaceX). Anteanoche dio los primeros detalles de su proyecto más ambicioso: convertir a la humanidad en una especie multiplanetaria. Un plan que pasa por colonizar Marte con un millón de personas antes de que acabe este siglo.

No es la primera vez que Musk habla de ir a Marte. Hace años que lo propone como la única forma de garantizar la supervivencia a largo plazo de la humanidad. Durante una presentación en el Congreso Astronautico Internacional, en Guadalajara (México), explicó su plan: una flota de cohetes gigantes reutilizables, naves con capacidad para cientos de pasajeros y un sistema de repostaje en órbita. Todo con tecnología que, si no existe, en su mayoría parece factible crear. Y aunque dejó muchos interrogantes, la humanidad ya cuenta con una estrategia de colonización interplanetaria.

«Yo veo dos caminos», apuntó Musk. «Uno es quedarnos en la Tierra para siempre, y antes o después enfrentarnos a una extinción. El otro es convertirnos en una especie que habite varios planetas, y espero que estéis conmigo en que es el camino a seguir».

Musk ha bautizado su proyecto como Sistema de Transporte Interplanetario (ITS). Antes se llamaba Transporte Colonial Marciano -y el Planeta Rojo es su principal objetivo-, pero el multimillonario aseguró que cambió de idea porque en realidad «sirve para llegar a cualquier astro rocoso del Sistema Solar».

Viajes de 115 días

El plan incluye el cohete más grande jamás construido -más que los Saturno V que llevaron el hombre a la luna-, de unos 122 metros de altura, 12 metros de diámetro, 42 motores de última generación y la capacidad de reutilizarse un millar de veces. También enormes naves de carga -para llevar recursos y materiales a donde haga falta-, otras destinadas a llevar humanos y, por último, una suerte de gasolineras espaciales diseñadas para llenar de combustible a las que van a emprender el viaje.

El multimillonario aseguró que no piensa en turismo espacial, sino en que grupos de colonos se aventuren a conquistar Marte. Musk siempre ha afirmado que a él le gustaría morir en el Planeta Rojo, aunque durante su presentación del martes explicó que su sistema permitiría regresar. Afirmó que lo considerará un astro colonizado cuando vivan en él un millón de humanos, una gesta que supondría realizar miles de viajes a lo largo de décadas. Según sus cálculos, los viajes más breves durarían 80 días aunque la medía estaría en torno a los 115.

Aunque emocionante, el anuncio de Musk dejó muchas incógnitas sin resolver. ¿Cómo vivirían los colonos marcianos? ¿Habría que enviarles suministros de agua, aire y comida? ¿Cuánto costaría semejante proyecto? (El multimillonario habló de unos 9.000 millones de euros, que parecen pocos para semejante proyecto, pero no entró en detalles).

«Yo no tengo interés en acumular riquezas si no es para hacer la máxima contribución que pueda a lograr que la vida sea multiplanetaria», afirmó Musk sobre los fondos necesarios para convertir su proyecto en una realidad. «Conozco a mucha gente del sector privado interesada en financiar un viaje a Marte, y espero que también la haya entre las administraciones públicas». De lograrse, insistió, será gracias a un gran acuerdo entre ambos sectores. Como pronto a partir de 2022, aunque reconoció que no sería fácil.

El anuncio de su plan llega en un momento complicado para Musk y SpaceX, su compañía de cohetes. Hace pocas semanas, uno de sus lanzadores Falcon 9 explotó en la plataforma de despegue durante unos chequeos preliminares. Es su segundo accidente en menos de dos años, un periodo en el que, por otra parte, ha conseguido éxitos como aterrizar la primera etapa de su cohete para poder reutilizarla y abaratar el coste de ir al espacio. El multimillonario mantiene sus planes de lanzar una sonda no tripulada a Marte en 2018, y ya se prepara para enviar los primeros astronautas que viajen a la Estación Espacial Internacional en una nave privada. Para llevar a un millón de personas, antes tendrá que demostrar que puede llevar al menos a una.