Las Provincias

Los centros comerciales creen que el exceso de celo sobre Ikea va contra el ciudadano

  • Sostienen que limitar horarios está «fuera de lugar» aunque están dispuestos a dialogar con el alcalde, que se reunirá con cada implicado

La patronal de los centros comerciales cree que las administraciones van en contra de los deseos de los alicantinos al bloquear, con su «proteccionismo», la llegada de Ikea a la ciudad. Así lo explicó ayer el presidente de la Asociación Española de Centros Comerciales, Javier Hortelano, que se encuentra en Alicante en el XV Congreso Español de Centros y Parques Comerciales, que se celebra en el ADDA.

Para Hortelano, «la empresa sueca es «uno de los operadores más atractivos del panorama nacional e internacional». Asegura que no cabe duda de que Ikea es una fórmula de éxito, que el consumidor la aprecia y que no se le pueden poner puertas al campo», en referencia a los obstáculos que se le ha puesto a su implantación en Alicante.

«Al final el consumidor es quien elige y, muchas veces, el proteccionismo, entendido de distintas fórmulas, pretende justificar cosas con las que el consumidor está totalmente en contra», opinó Hortelano.

Una postura lógica, si se tiene en cuenta que el Ayuntamiento está tramitando en la actualidad una modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que impide, precisamente, que se pueda instalar un centro comercial de tercera categoría, es decir, con hipermercado, en Rabasa, como se pretendía. Y, por extensión, prohíbe la instalación de más centros comerciales en la ciudad.

Precisamente, la multinacional sueca estaba ayer representada con un stand en el congreso celebrado por el gremio, lo que dio lugar a una imagen curiosa. El alcalde, Gabriel Echávarri, que acudió a inaugurarlo, se paseó después por los puestos y se paró en varios de ellos. Sin embargo, pasó de largo del de Ikea, lo que dio pie a diversos comentarios sobre las difíciles relaciones entre el tripartito y la multinacional. Sin embargo, después, Echávarri aseguraba que se había parado porque no se había dado cuenta de que era Ikea.

En cualquier caso, tampoco tuvo ocasión, según informó después, de hablar con el resto de operadores en profundidad del tema más candente, la libertad de horarios comerciales.

El alcalde sí que les lanzó varios mensajes en su intervención. Aseguró que «centros comerciales y comercio tradicional son complementarios» pero que es necesario «apostar por la conciliación». En este sentido, después señaló ante los medios que, respecto a la delimitación de la Zona de Gran Afluencia Turística (ZGAT) de la ciudad y la libertad horaria comercial, está abierto a incluir a los otros centros comerciales que se sumen a El Corte Inglés «en la conciliación laboral», fijada en principio en un máximo de 13 festivos trabajados por empleado y que puede rebajarse a 11, según las últimas negociaciones. Lo que conllevaría la creación de puestos de trabajo.

Explicó que va a abrir un «periodo de diálogo» esta semana y la que viene «con toda la ciudad», con contactos puntuales con cada implicado. Si logran consensuar una nueva ZGAT la llevarán al Consejo de Comercio.

El presidente de la patronal de centros comerciales consideró que limitar los horarios de venta de estas superficies está «un poquito fuera de lugar», sobre todo en una época en la que, mediante internet, cualquier persona puede comprar a la hora que lo desee.

Hortelano justifica también su postura también en que el país recibe más de 60 millones de turistas al año. Si bien recalca que desde su asociación «no entran en cuestiones políticas», sí defiende como principios fundamentales «la libertad de empresa, de comercio y de establecimiento».

En cuanto al acuerdo alcanzado entre la Conselleria de Comercio y el Ayuntamiento de Alicante este lunes para que el municipio decida los términos de la libertad horaria, Hortelano se mostró «encantado» del consenso del que han hecho gala el conseller, Rafa Climent, y el alcalde, Gabriel Echávarri.

«No es obligar, sino permitir que cada comerciante decida cuando quiere vender», agregó.

Sin embargo, va a ser complicado que los hipermercados de los grandes centros comerciales de la ciudad, Alcampo y Carrefour, se plieguen a las condiciones que les quiere imponer el Ayuntamiento, la limitación del número de festivos trabajados, para acceder a la libertad horaria. Sentaría, para ellos, un precedente.