Las Provincias

Al banquillo por empotrar un coche robado contra otros cuatro en Polop

  • Los hechos ocurrieron la madrugada de Año Nuevo de 2011 y el joven presentaba síntomas de haber consumido alcohol y drogas cuando la Policía Local acudió en su auxilio

Un acusado de sustraer el coche a una vecina de Polop de La Marina se sentó ayer en el banquillo de los acusados de un juzgado de lo Penal de Alicante por, supuestamente, colisionar horas más tarde contra otros cuatro vehículos que se encontraban aparcados en la calle Ermita. El joven procesado, de 23 años, cometió supuestamente lo hechos la madrugada de Año Nuevo de 2011, por lo que aprovechó un descuido de la dueña del coche para arrebatarle las llaves cuando ambos se encontraban en el mismo bar.

Por estos hechos, el Ministerio Público reclama una pena de casi dos años de multa con una cuota diaria de diez euros, que en total suman 5.700 euros, por los delitos de robo de uso de vehículo a motor y otro de conducción bajo los efectos de bebidas alcohólicas y sustancias estupefacientes. Además, pide que se le prive de conducir durante dos años.

Según el representante del fiscal, el procesado decidió salir a dar una vuelta por el municipio, pese a que presuntamente se encontraba bajo la influencia de un cóctel aderezado con alcohol y drogas.

Por ello, prosigue la Fiscalía en su escrito provisional de acusación, el sujeto condujo el vehículo, careciendo incluso de carné para ello, de manera irregular por las calles de Polop de la Marina hasta que se produjo el siniestro.

La investigación refleja que el individuo perdió el control del coche en las proximidades de la calle Ermita y se empotró con los otros cuatro vehículos que en ese momento se encontraban estacionados. Los peritos han tasado los daños por valor de 15.688 euros por las reparaciones efectuadas.

Cuando se personaron en el lugar los agentes de la Policía Local que fueron a cubrir el suceso, estos se percataron del lamentable estado en el que se encontraba el procesado. Un fuerte aliento con olor a alcohol, rostro congestionado, repetición de frases y falta de expresión lógica de expresiones, así como ojos brillantes y enrojecidos son algunos de los síntomas que presentaba el joven de solo 18 años cuando se produjo el accidente.

Sin embargo, los funcionarios policiales no pudieron practicarle la prueba de alcoholemia debido a que los servicios médicos tuvieron que trasladar de urgencia al acusado hasta un centro sanitario para tratarle las heridas sufridas.