Las Provincias

El ministro de Hacienda en funciones, Cristóbal Montoro.
El ministro de Hacienda en funciones, Cristóbal Montoro. / EFE

La Comunitat logra el déficit público más bajo de los últimos tres años

  • La Conselleria de Hacienda mantiene el criterio de prudencia y cree que podría cerrar el año con un desfase del 1,4%, es decir, 1,1 puntos menos que en 2015

La Comunitat Valenciana registró en julio un déficit del 0,08%, con 85 millones de desfase, frente al 1,10% del año anterior, según los datos de ejecución presupuestaria de las comunidades autónomas que dió a conocer ayer el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas.

Esta es la primera vez que se consigue esta situación de equilibrio desde que se publican los registros mensuales de déficit, a partir de 2013. Y es que, anteriormente solo se ofrecían datos trimestrales.

En julio de 2015 el déficit fue de 1.107 millones de euros, 13 veces superior al actual. La rebaja del desfase entre ingresos y gastos en la Comunitat Valenciana es del 92,3%, por encima de la reducción en el conjunto de las comunidades autónomas, que ha sido del 90,3%.

Con todo, la Conselleria de Hacienda mantiene un criterio de prudencia y considera que, «dada la infrafinanciación», podría cerrar el ejercicio en el entorno del 1,4%, lo que comportaría una fuerte minoración del déficit de 1,1 puntos (1.100 millones) con respecto al 2,5% con que se liquidó 2015.

Por su parte, el Estado no consigue recaudar no ya lo suficiente como para equilibrar las cuentas públicas, sino ni siquiera para mejorar el ritmo al que debería reducir el déficit. Y no lo logra, entre otras razones, porque el Impuesto de Sociedades se ha convertido en el 'coco' para la Agencia Tributaria: los ingresos por esta figura -el que abonan las empresas por los beneficios que obtienen- han vuelto a caer en una proporción del 23,4% entre enero y agosto en comparación con el mismo periodo del año anterior. Si hasta el mes pasado la Agencia Tributaria devengó 9.262 millones por esta figura, en 2015 recaudaba 12.098 millones.

La estadística refleja las dificultades por las que atraviesa el fisco para conseguir impulsar el abono de este impuesto. No porque las compañías no lo paguen. Sino porque la reforma fiscal de 2015 habilitó un sistema en el que se suprimió el régimen de pagos fraccionados que eliminaba las retenciones a cuenta del 12% que las empresas adelantaban en abril, octubre y diciembre.

El de Sociedades no es el único impuesto que hace aguas. Tampoco consigue remontar el de la Renta (IRPF), cuya recaudación ha caído hasta agosto en casi 1.000 millones de euros, un 2% menos que en el mismo periodo del año pasado, alcanzando los 49.422 millones.

La tónica descendente del IRPF también se ha materializado a lo largo de los últimos meses, y al igual que en Sociedades, como consecuencia de los cambios normativos introducidos en el sistema en 2015.

Sin embargo, sí ha mejorado la recaudación del IVA, hasta los 44.686 millones, un 3,1% más que en 2015, también en línea con la tendencia de este tributo en 2016, como consecuencia del repunte en el consumo de los hogares y la propia actividad económica del país.

En su conjunto, los ingresos por todos los impuestos del Estado retrocedieron un 1,7% hasta agosto en comparación con el ejercicio anterior. Ante este panorama, el objetivo de déficit para este año, del 4,6% para el conjunto de las administraciones públicas después de la prórroga concedida por la Comisión Europea, parece cada vez más lejano.