Las Provincias

El Consell respeta la autonomía de Alicante para diseñar la nueva ZGAT

Peatones caminan tranquilamente por la calzada de la avenida Maisonnave, el pasado sábado, en una prueba piloto.
Peatones caminan tranquilamente por la calzada de la avenida Maisonnave, el pasado sábado, en una prueba piloto. / J. P. Reina
  • Climent y Echávarri muestran sintonía y apelan al consenso ante el modelo de libertad horaria que se quiere extender a Puerta de Alicante, Gran Vía y Plaza Mar si crean empleo

El Consell, por boca del titular de Economía Sostenible, Rafael Climent, de quien depende la competencia en materia de ordenación comercial, se comprometió ayer a respetar la autonomía de Alicante para el rediseño de su Zona de Gran Afluencia Turística (ZGAT) que permite la apertura de grandes superficies de más de 300 metros cuadrados todos los días del año. Climent se reunió con el alcalde de Alicante, Gabriel Echávarri, a petición de éste, para tratar de poner una solución definitiva a la eterna polémica de las aperturas comerciales en días festivos.

Esa nueva zona turística de aperturas todos los días del año para los hipermercados (tal y como ya establece la ley básica estatal de Comercio en el caso de la ciudad de Alicante entera) tratará de extender el modelo aplicado desde mayo en Alicante en la calle Maisonnave, después de que el alcalde Gabriel Echávarri pactara con El Corte Inglés que su plantilla no trabajase más de trece festivos al año y que, en consecuencia, la compañía se comprometiera a crear un mínimo de doscientos puestos de trabajo directos, si bien temporales. Es decir, la intención del Ayuntamiento, cuya área de Comercio dirige Echávarri en estrecha colaboración con el asesor Pedro de Gea, es que se sumen a dicho acuerdo los gestores de Puerta de Alicante en la zona de Babel, Plaza Mar en el barrio de La Goteta y Gran Vía, en la avenida del mismo nombre. Los tres núcleos comerciales no se adhirieron al pacto inicial propuesto en la pasada primavera por Echávarri. Ahora, todo pasa porque se retomen esas conversaciones para que esa nueva ZGAT incluya a todos los 'grandes' que se comprometan a respetar la conciliación de la vida familiar y laboral de su plantilla y a la creación de un determinado número de puestos laborales.

Conciliación y empleo. Son las dos palabras más reiteradas por Echávarri en los últimos meses, después de que la nueva ZGAT aprobada a final del año 2016 por el Ayuntamiento (con el rechazo de parte de la oposición y de las asociaciones de comerciantes de barrios), fuera tumbada por la exsecretaria de Economía, María José Mira, por defecto de forma, al no haberse dado audiencia en tiempo y forma a todas las partes. Desde entonces, y tras un paréntesis de apenas dos semanas con todas las grandes superficies de Alicante cerradas en domingo, se volvió al área de afluencia turística originaria de la avenida Maisonnave. La aprobada por el PP.

Fuego dialéctico cruzado

Ayer, el alcalde volvió a insistir en esos dos conceptos: «El acuerdo con el conseller Climent permite respetar la autonomía de Alicante, trataremos de alcanzar el máximo consenso posible en el Consejo Local de Comercio y con todos los operadores que puedan verse afectados; en definitiva, se trata de reiterar nuestro compromiso con la conciliación y con la creación de empleo», subrayó tras la cita, a la que también asistió el portavoz del gobierno municipal, Natxo Bellido, de Compromís, el mismo partido que designó al conseller Climent y con quien el alcalde tuvo meses atrás varios episodios de fuego dialéctico cruzado.

Las aguas, pues, empiezan a calmarse en el sector del comercio tras varios meses de tensión entre grandes y pequeños, vecinos y la oposición municipal. Climent planteó a Echávarri la garantía de respeto a su autonomía municipal en este asunto siempre que se den dos condiciones: que haya consenso en el seno del Consejo Local de Comercio, al que deberá darse audiencia en tiempo y forma para evitar problemas de índole jurídica tras los desaguisados de la ZGAT aprobada por el PP en el año 2013 (cuya nulidad analiza ahora el Consell Jurídic Consultiu) y la propia del Ayuntamiento tripartito a final del pasado año (ZGAT de la Rambla y calle Gerona cambiada por la original de Maisonnave); y que esa rediseñada zona de afluencia turística esté finalmente aprobada por la Junta de Gobierno o por el Pleno municipal.

En caso contrario, sí interferiría la Conselleria, que es quien tiene la potestad en la ordenación comercial en última instancia. Pero todo apunta a que el empleo como argumento oficial gana peso.