Las Provincias

La Lonja de Pescado inicia las obras de reforma para abrir el próximo diciembre

Francisco Mira y Felipe Fuster, de Llotja d'Alacant, en la dársena pesquera. :: álex domínguez
Francisco Mira y Felipe Fuster, de Llotja d'Alacant, en la dársena pesquera. :: álex domínguez
  • La reinauguración se retrasó al hallar la adjudicataria las naves llenas de bidones de agua, pero el Ayuntamiento da por hechas las subastas tras el paro biológico

La Lonja de Pescado del Puerto de Alicante, cerrada y abandonada desde hace una década, reabrirá sus puertas más que previsiblemente en breve plazo, a mediados de diciembre en fase de pruebas, después de que se hayan iniciado las obras de reforma y adecuación de las instalaciones por parte de la empresa adjudicataria, Llotja d'Alacant. Esta instalación ha estado envuelta en la polémica durante muchos años tras la quiebra y despido de todos los trabajadores de la antigua Cofradía de Pescadores de Alicante ante la imposibilidad de atender los compromisos financieros con Caja Duero, la entidad que formalizó el préstamo. Por fin, su desbloqueo y aprovechamiento es un hecho.

El asesor del alcalde de Alicante en materia de Comercio, Pedro de Gea, confirma a este diario que los datos que manejan tanto el Puerto como la empresa adjudicataria y el Ayuntamiento es que la reapertura de las naves donde se celebrarán subastas profesionales (aunque no se descartan a futuro las de carácter más abierto por su evidente atractivo turístico, según la idea del Ayuntamiento) se produzca a mediados de diciembre. La fecha prevista también la ratifica el empresario Felipe Fuster, un operador portuario que, junto a Francisco Mira, responsable de la lonja de mayoristas de pescado congelado, situada en el mismo muelle, lideran el proyecto de Llotja d'Alacant.

Se aprovecharía, así, el paro biológico que afecta a muchas especies en ese mes para perfilar el funcionamiento de la sala de subastas y las posibles incidencias que pudieran registrarse al principio. De hecho, esta misma semana han comenzado los trabajos para la instalación de los equipos informáticos. «Ese es nuestra idea y nuestra previsión, abrir ya en diciembre, aunque en firme no será hasta enero, tras un período de pruebas», explican tanto De Gea como Fuster.

Esta semana pudo acceder la empresa Llotja d'Alacant a las naves, después de que una conocida empresa naviera retirara cientos de bidones de agua que, como ya anticipó este diario en junio, habían dilatado todo el proceso de aterrizaje de los nuevos gestores. «Hemos podido, por primer día, entrar en las naves que se han quedado despejadas de mercancía», asegura Fuster.

Llotja d'Alacant está a la espera de que la Conselleria de Agricultura y Medio Ambiente le otorgue el permiso preceptivo de primera venta para poder operar. Toda la documentación está presentada ya en la Generalitat y los empresarios aseguran que «todo va por buen camino». El Puerto que preside Juan Antonio Gisbert, en cuyo mandato se ha concretado esta adjudicación tras dos intentos fallidos por su antecesor, tiene ahora que realizar unas acometidas de agua y de electricidad para los barcos que lleguen de los caladeros de Alicante o Murcia a descargar el pescado recién capturado.

Oposición de otras Cofradías

Además de la existencia de mercancía en el interior de las naves situadas frente al barrio de San Gabriel, hay otro factor que también determinó que se dilatara la reapertura. Varias cofradías con importante presencia en la provincia mostraron a la Conselleria de Agricultura que dirige Elena Cebrián el rechazo a la reapertura de Alicante por los recelos que ha generado desde el punto de vista de la nueva competencia que van a tener entre las cadenas de supermercados o restaurantes del área metropolitana de Alicante, así como los mercados municipales y las pescaderías de barrio, todavía muy presentes en la capital.

Por ello, el Ayuntamiento de Alicante tuvo que pedir la mediación del director general de Agricultura, Ganadería y Pesca para que comprendiera la «importancia estratégica» de esta reapertura en Alicante, no solo desde el punto de vista del negocio puro y duro del sector pesquero, sino también, a futuro, como posible atractivo turístico, tal y como ocurre en otros puertos alicantinos como El Campello, Santa Pola o La Vila Joiosa.

Este tipo de subastas de pescado fresco en vivo y en directo son un atractivo turístico de primer orden entre el turismo residencial de la Costa Blanca, en especial el originario de países nórdicos como Noruega. También el Ayuntamiento de Alicante que dirige Gabriel Echávarri quiere aprovechar ese posible filón a un paso del centro urbano en una dársena nueva del Puerto.

Los empresarios de Fuster y Mira de Llotja d'Alacant va a aprovechar la celebración la próxima semana del Salón del Pescado de Vigo para conocer las últimas experiencias que sobre el mercado de la subasta en fresco se estén produciendo en las lonjas del norte de España. Tanto Echávarri como el presidente de la Diputación de Alicante, César Sánchez, han manifestado abierta y públicamente su apoyo sin fisuras a la reapertura de la Lonja. Ambos participaron el pasado mes de mayo en el consejo de administración que definitivamente desbloqueó el proyecto con una concesión para quince años. En una entrevista en este diario, el director del Puerto, Juan Antonio Gisbert, se mostró convencido de que el proyecto «va a salir adelante».