Las Provincias

Echávarri evita condenar el ataque a Pavón y lo achaca al clima de tensión

  • Le dice al vicealcalde que «no es bueno para nadie que cada envite o cada decisión se lleven al límite» y pide «sosiego» a ambas partes por igual

El alcalde de Alicante, Gabriel Echávarri, se mostró ayer muy tibio en su reacción al incidente que protagonizaron el jueves los trabajadores del Puerto, que insultaron y amenazaron al concejal de Urbanismo, Miguel Ángel Pavón, que incluso denunció «agresiones».

Echávarri puso en el mismo nivel a los trabajadores y a Pavón, a quienes pidió por igual «tranquilidad y sosiego». Evitó, además, condenar expresamente la actitud de los empleados hacia el vicealcalde, que tuvo que salir escoltado.

Cuando se le pidió esta condena, salió por la tangente y dijo: «aquí tiene que hablar todo el mundo y no es bueno que nadie alce la voz». Tras insistirle en el tema, se desmarcó con una condena genérica a «todo el mundo que alza la voz, las cartas al periódico que me insultan, el Facebook que me insulta». Condena, dice, «todos los incidentes donde se faltan el respeto unos a otros en defensa de una razón que puede ser muy legítima pero que la pierdes cuando alzas la voz. Los previos, los posteriores, los coetáneos y todos los días».

El alcalde enmarcó el incidente en «un clima de tensión» en el que se «había calentado mucho el ambiente». Y aludió incluso a los vecinos, por sus «declaraciones en los medios de comunicación».

Respecto a la actitud de los trabajadores del Puerto, se limitó a resaltar que ya el jueves les dijo que éste «no era el camino».

Incluso expresó su deseo de que el incidente haya servido para «rebajar la tensión» y hablar.

Pide «tranquilidad y sosiego», pero a «todas las partes», incluyendo a su compañero Pavón, a quien le deja un mensaje: «No es bueno para nadie que cada envite o cada decisión se lleven al límite».

Echávarri asegura que no se dio cuenta de que Pavón abandonaba la zona en la que estaban los trabajadores y que tampoco vio si le agredieron o no, porque estaba de espaldas. Es por ello, dice, que se quedó hablando con ellos.

Estudian la denuncia

Por su parte, fuentes de Guanyar explicaron ayer que el asunto se ha puesto en manos de los servicios jurídicos de la formación, para «estudiar si se interpone una denuncia».

El apoyo expreso que no le ha llegado a Pavón desde Alcaldía sí que se lo dieron algunos colectivos, como la Plataforma de Iniciativas Ciudadanas, que condenó el incidente y reclamó una solución al problema de los graneles sin licencia ambiental.

El PP tampoco quiso condenar los insultos y amenazas a Pavón. Es más, el portavoz, Luis Barcala, criticó «las posturas radicales que se posicionan con una única parte en contra de los derechos de la otra» en el asunto de los graneles. Y abogó por que «todas las partes se sienten y los que tienen la responsabilidad de encontrar las soluciones trabajen para ellas y no para generar más problemas».

Desde Urbanismo señalaron ayer que no había constancia de que el Puerto hubiese registrado el recurso de reposición contra la petición de licencia ambiental, aunque hasta el lunes no podrán estar seguros de si lo han hecho o no.