Las Provincias

La playa de Levante de Benidorm, atestada de sombrillas y bañistas durante el último fin de semana de agosto.
La playa de Levante de Benidorm, atestada de sombrillas y bañistas durante el último fin de semana de agosto. / Manuel Lorenzo / EFE

La Costa Blanca recibe 18 nuevos turistas extranjeros por cada español

  • Los vaticinios del sector hotelero y de la propia Generalitat se cumplen en agosto, sobre todo en Benidorm, donde incluso caen los alojados de origen nacional

Por cada turista español nuevo que se alojó el pasado mes de agosto, el vacacional por excelencia, en los hoteles de la Costa Blanca lo hicieron dieciocho extranjeros. El pronóstico que habían lanzado a principios de la temporada alta el sector hotelero y la propia Generalitat Valenciana (discurso que han mantenido durante todo el verano) se ha cumplido a pies juntillas. A saber, que el turismo nacional no acaba de reaccionar, ni siquiera en la denominada contratación de última hora; y que la tabla de salvación para la cuenta de resultados de los hoteleros llegará de la mano de los clientes europeos, en especial los ingleses.

El dato oficial lo divulgó ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE) y revela lo que era un secreto a voces entre los principales grupos hoteleros y el presidente de Hosbec, Antoni Mayor. El turista nacional no acaba de reaccionar en la contratación de hoteles por dos factores. Primero, por la inestabilidad política y la incertidumbre institucional existente en España, lo que retrae a muchas familias más conservadoras a la hora de realizar gastos importantes. En segundo lugar, por el desvío creciente de clientes hacia otros tipos de alojamiento por la presión que ejerce la oferta no reglada de pisos y apartamentos.

La Costa Blanca en su conjunto recibió el pasado agosto 286.535 viajeros españoles, lo que supone solo 837 más que en 2015. Un dato que en nada estaría justificando la supuesta recuperación económica y del empleo en España. Por contra, los viajeros que se alojaron en hoteles alicantinos (Benidorm y el resto de destinos como Dénia, La Vila, El Campello, Santa Pola, Guardamar, Orihuela y Torrevieja) procedentes del extranjero crecieron en 15.022. Totalizaron 180.634 clientes foráneos.

Del total de nuevos clientes extranjeros, la mitad se alojaron en Benidorm (gana 7.513 viajeros y suma en agosto 100.453). Sin embargo, la capital turística de la Costa Blanca registró un descenso muy acusado de clientes españoles, nada menos que 6.892 sobre un total de 137.730. Es el segundo año consecutivo que Benidorm cierra agosto con menos turistas españoles alojados en sus hoteles, de ahí que Antoni Mayor haya reforzado su discurso de denuncia hacia el alojamiento irregular en apartamentos privados sin dar de alta en el registro oficial de Turisme de la Generalitat.

El esfuerzo de la Generalitat en este ámbito está siendo evidente, pese a la presión que también ejerce la patronal inmobiliaria Provia, defensora de que se regule pero no vete el alojamiento residencial de los turistas, lo que frenaría las ventas de segundas viviendas. A mediados de mes, la directora general de Turisme, Raquel Huete, manifestó a este diario que el trabajo coordinado de inspectores de Turismo, la Policía Autonómica, la Inspección de Trabajo y la Agencia Tributaria habían multiplicado por tres la localización de apartamentos irregularmente alquilados en la Comunitat desde principios de año. «Nuestro decreto de alquiler es bueno y ejemplo para otras autonomías y vamos a seguir aplicándolo. Mayor, por su parte, incluso culpó al Ayuntamiento de Benidorm y al Consell de «consentir la economía sumergida».

La realidad es que, desde que acabaron las minivacaciones de Semana Santa hasta finales de julio, la planta hotelera de Benidorm había perdido unas 330.000 pernoctaciones de clientes nacionales. No ha habido quincena analizada por la patronal Hosbec en sus informes de coyuntura que no haya dado cifras de caída, con un promedio acumulado del 8%. Pese a todo, la Costa Blanca registró en agosto 1.231.979 pernoctaciones de clientes españoles y 981.634 de extranjeros, con una ocupación media del 89,73%, algo inferior a la de agosto de 2015, cuando la planta alicantina estuvo al 91,33% reservada y facturada. En Benidorm, hubo 663.255 pernoctaciones de extranjeros, frente a 712.080 de españoles, con una ocupación del 91,77%, tal y como pronosticó Huete a principios de mes.