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La superpoblación de jabalíes destroza la cosecha de girasol

Grandes extensiones de girasol arrasadas por los jabalíes.
Grandes extensiones de girasol arrasadas por los jabalíes. / R.A.
  • La Unió de Llauradors calcula que las pérdidas en esas fincas son superiores al 70% y las zonas más afectadas se encuentran en los términos municipales de Banyeres, Alcoi y Bocairent

La Unió de Llauradors denuncia que la superpoblación de jabalíes ha destrozado una gran parte de la cosecha de girasol de las explotaciones situadas en zonas forestales o de montaña del Parque Natural de la Sierra de Mariola o cercanas al mismo. Esta organización agrícola calcula que las pérdidas en esas fincas son superiores al 70% y las zonas más afectadas se encuentran en los términos municipales de Banyeres, Alcoi y Bocairent que comprenden las comarcas de l'Alcoià y la Vall d'Albaida.

Los productores de girasol de la zona preveían una buena campaña con rendimientos aceptables pese a la afección de la sequía, pero la elevada población de jabalíes ha dado al traste con ella. Muchos de ellos han reclamado insistentemente a través de escritos a la Conselleria de Agricultura y Medio Ambiente una solución al problema, pero no han obtenido respuesta a sus demandas.

La Unió denuncia que «ni la Generalitat ni los cazadores reaccionan ante esta problemática y muestran un desinterés permanente ante la impotencia de los agricultores». Gonzalo Cots, responsable del sector de herbáceos, indica que «en todo lo que nos está afectando de la fauna salvaje o silvestre existe lentitud, incompetencia e irresponsabilidad. Administración y cazadores reconocen que cada vez hay más jabalíes pero no hacen nada por evitarlo, unos por otros la casa sin barrer y los productores somos los principales perjudicados».

Los daños en el cultivo del girasol condicionan, además, la siembra en las fincas para la próxima campaña pues normalmente entra en rotación con el cereal que ha padecido más las consecuencias de la sequía. La Unió va a solicitar una reunión urgente con responsables de la Conselleria de Agricultura para analizar la situación y reclamar actuaciones extraordinarias. Por si fuera poco, el actual seguro que cubre los diversos riesgos en el girasol no satisface tampoco a los agricultores ni tampoco las posteriores peritaciones.

Imputan a un cazador

Por otro lado, un cazador de Monóvar ha sido imputado por, presuntamente, colocar cepos y distribuir veneno en una finca de su propiedad, según un comunicado difundido por la protectora El Refugio. El colectivo indica que a este hombre, Ricardo S.M., posee permiso de armas tipo E y tipo B con caducidad en 2020, así como licencia de caza caducada en 2011, y es dueño de tres pistolas, dos escopetas, un rifle y una carabina.

Esta situación fue descubierta por un vecino de Monóvar cuando caminaba por el paraje, según dicha asociación.