Las Provincias

Alfonso Duran Elkin, el chico colombiano atropellado en las fiestas de Santomera tras una pelea, acompañado por un amigo.
Alfonso Duran Elkin, el chico colombiano atropellado en las fiestas de Santomera tras una pelea, acompañado por un amigo. / A. DURÁN

Queda en libertad el conductor de Orihuela que arrolló a 4 jóvenes

  • El juzgado lo investiga por conducción temeraria, pese a que el atestado de la Benemérita recoge un supuesto homicidio en grado de tentativa

De momento a S. M. M. le ha salido muy barato participar supuestamente en una tangana en la Zona Güertana de Santomera y, posteriormente, atropellar a cuatro personas. Después de haber pasado dos noches en los calabozos de la comandancia de la Guardia Civil, el Juzgado de Instrucción número 5 de Murcia, en funciones de guardia, decretó ayer su libertad, con la privación del carné de conducir y la obligación de comparecer en los juzgados cada quince días.

El juzgado lo investigará por un supuesto delito de conducción temeraria en concurso con otro de lesiones. Así lo catalogó ayer el juez, a pesar de que la Benemérita había cerrado sus diligencias haciendo reflejar un supuesto delito de homicidio en grado de tentativa y otro por conducción temeraria.

La resolución judicial cayó como un jarro de agua fría entre los familiares de la víctima que sufrió las lesiones más graves: el colombiano Elkin A. C. A, de 21 años. «Resulta un poco sorprendente», subrayaron. Entre otros motivos porque uno de los atropellados, Michal Marcin, aseguró que el detenido huyó del recinto de fiestas por el Camino Viejo de Orihuela, pero reapareció al volante de su Citroën Saxo «a toda hostia» y trató de atropellar, con supuesta intencionalidad, a toda la gente que se encontraba allí. «Iba a matar».

El joven colombiano sufrió una rotura de clavícula y un fuerte traumatismo, pero ya recibió el alta médica de La Arrixaca, tal y como confirmó un familiar. «Dentro de lo que cabe, está bien». El edil de Seguridad Ciudadana, Javier Campillo, ofreció la «ayuda» del Ayuntamiento a la familia de Elkin y lamentó los hechos protagonizados por S.M.M., vecino de Orihuela, de 23 años, con antecedentes por delitos menores. «Lo que hizo no tiene ni pies ni cabeza».

El origen de la pelea

La Policía Local confirmó que en la madrugada del pasado domingo «cuatro personas fueron atropelladas» supuestamente por S. M. M., vecino de Orihuela, de 23 años, y que previamente había participado en una tangana en la que se vieron implicadas entre quince y veinte personas. Las mismas fuentes precisaron que el conductor detenido, «junto a un grupo de amigos», llegaron al recinto de las fiestas patronales «buscando alcohol gratis» y al final lo único que encontraron fue una pelea.

Eran las 6.18 horas cuando la centralita del 112 registró una veintena de llamadas alertando de una pelea multitudinaria.

El grupo de forasteros, al verse superados en número por los miembros de otras peñas y la seguridad privada, huyeron hacia sus coches. El oriolano S. M. M., y sus dos primos, se subieron a un Citroën Saxo. «Al dar marcha atrás atropellaron a una persona». El turismo abandonó el recinto de fiestas por el Camino Viejo de Orihuela en el que se agolpaban decenas de vecinos. «Pensábamos que se habían ido, pero de repente regresaron a toda hostia, iban a 100 kilómetros por hora», relataba este joven polaco de 20 años. «Salté para esquivarlo y me dio con el retrovisor, me rompió el pantalón, el teléfono móvil, el reloj...». El coche arrolló a un tercer joven y sin detenerse llegó a la redonda de la carretera de Abanilla, frente a la puerta principal del recinto de fiestas, donde embistió sin miramientos a Elkin A. C. A, colombiano de 21 años, al que intentó rematar.

El supuesto autor de los atropellos fue interceptado por la Policía Local antes de llegar a la pedanía de El Siscar. La seguridad privada del recinto anotó la matrícula del Citroën Saxo y los miembros de las peñas informaron al 112 de que el vehículo iba por la carretera de Abanilla en dirección a la carretera nacional N-340. El conductor y sus dos primos, A.G.I. y J.N.D., todos de etnia gitana, no tenían escapatoria porque la Guardia Civil les cerraba el acceso a Orihuela y los policías locales les dieron caza antes de salir del término municipal de Santomera.