Las Provincias

CRÍTICA DE CINE

Historia de una venganza

Un hombre de aspecto taciturno, con cara de pocos amigos frecuenta el bar de los Carrasco. De inmediato, el espectador observa que siente una fijación con una de las camareras que, junto con su hermano, regenta el local. La chica no parece mostrarle simpatía, aunque si su hermano que parece le deba algún favor.

Antes, la ópera prima del actor Raúl Arévalo, ha mostrado una secuencia de persecución policial muy bien rodada. Por el título, es fácil adivinar que estamos ante un thriller español, género al que el cine hispano, junto a las comedias, dedica parte de la industria cinematográfica actual.

Lo bueno del guión, creado por David Pulido y Raúl Arévalo, es el cambio de tono que va experimentando conforme el relato va tomando cuerpo. De esa extraña y tímida actitud que tiene por la muchacha pasa a la relación con ella, convirtiéndose, para el resto del metraje, en una briosa e inflamada descripción que no va por los derroteros de la presumible relación amorosa, sino en un trazado violento que encaja, con pulso firme, las piezas de esta historia de venganza que nos hace recordar al Saura de 'El séptimo día'.

A partir de aquí, se transforma 'Tarde para la ira' en un desbocado 'road movie', donde dos personas, no siendo afines uno del otro, que no demostrarán afectividad en ningún momento, se lanzan a una indómita búsqueda para cumplir la venganza de uno de ellos.

He comentado antes que el realizador,de este violento filme ha generado una deslumbrante primera secuencia de acción. Realmente esa montaña rusa en la que nos sumerge no para en su vorágine.

Es lo mejor que se puede decir de esta película. Una buena realización, para ser una primera producción, con una puesta en escena muy sobresaliente. Por otra parte, los personajes están bien trazados, aunque falta alguna definición a alguno de ellos. Curro, el que interpreta Luis Callejo, aunque se trata de disimular su cambio de actitud con el falso secuestro, le falta rigor. O es demasiado obediente o se pasan de la raya al principio al darle un perfil tan bestia.

Ello no tiene nada que ver con la interpretación de todos que es más que notable. Antonio de la Torre está soberbio en su papel de José y, junto a Luis Callejo, componen una hoja de ruta de venganza, por parte de José, y de contención y miedo, por el de Curro, que nos deja muy atentos en la butaca.