Las Provincias

Las grúas volverán a la 'milla de oro'

Terrenos del plan parcial Benalúa Sur.
Terrenos del plan parcial Benalúa Sur. / A.Domínguez
  • Las obras del plan Benalúa Sur, que contempla 750 viviendas, empezarán en 2017 tras firmar el convenio

  • Este plan parcial, parado desde 2009, va a sufrir ligeras modificaciones para adaptarse a las demandas de los vecinos de la zona

Hace ya 13 años que se aprobó uno de los planes urbanísticos más golosos de la ciudad, no por su tamaño, sino por su ubicación. El plan parcial Benalúa Sur, situado entre Óscar Esplá y Federico Mayo y entre Catedrático Soler y la avenida de Elche, veía la luz en 2003, pero en 2009 se paraban las obras sin que llegasen a levantarse ninguna de las 742 viviendas previstas. La crisis y las polémicas se lo llevaron por delante.

Sin embargo, la mejora de las condiciones económicas ha animado a los propietarios de terreno a unirse en una agrupación de interés urbanístico para sacar adelante, ellos mismos el plan. La Concejalía de Urbanismo confirmó ayer que el último trámite para reactivar definitivamente este plan, la firma del convenio de urbanización, estará listo antes de que acabe el año. Falta apenas que la agrupación introduzca unas pequeñas mejoras que reclamaron los vecinos de la zona, con los que se reunieron ayer, para que Urbanismo adjudique la condición de urbanizador y apruebe el programa de actuación integrada, algo que prevé hacer este mes. Después, en 15 días hábiles, se debe firmar el convenio.

Esto supone que pronto las grúas volverán a lo que se dio en llamar en su día 'la milla de oro'. Un suelo con una ubicación privilegiada, que ha mejorado aún más en los años de parón gracias a la ejecución del acceso sur (a pesar de los problemas que genera su escaso mantenimiento).

El proyecto de urbanización contempla la construcción de 742 viviendas y 12.000 metros cuadrados de zona verde sobre una superficie de 74.168 metros cuadrados. Incluye los 13.585 metros cuadrados de la parcela del colegio Benalúa, que es lo único que se ha ejecutado, y una parcela para un equipamiento cultural de 3.286 metros cuadrados, además de 29.582 metros cuadrados de viario.

La urbanización de los terrenos está en estos momentos al 37%. Los promotores han previsto un plazo de 15 meses para acabar con las obras de urbanización, a los que suman siete de trámites entre la firma del convenio y el inicio de las obras.

Urbanismo les ha pedido que reduzcan estos siete meses de trámite y que incluyan algunas mejoras propuestas por los vecinos. Se trata, por un lado, de dar un tratamiento más blando a las zonas verdes, de forma que haya menos hormigón y más arbolado.

Además, quieren eliminar el foso que estaba previsto para salvar la diferencia de cota entre las chimeneas y el resto del sector, porque «temen que se convierta en un estercolero», señala el concejal Miguel Ángel Pavón. Se proponen soluciones como cubrirlo con un cristal y que el hueco se pueda visitar para ver la parte inferior de las chimeneas, que son bienes de relevancia local protegidos.

Por último, han reclamado homogeneidad de las nuevas calzadas y aceras respecto a lo que hay alrededor. «Los técnicos, en cualquier caso, dicen que el diseño es similar», señala Pavón.

Todas estas propuestas se las trasladaron los vecinos de la asociación El Templete de Benalúa al concejal y éste hizo lo propio con los urbanizadores en una reunión que mantuvieron el 5 de septiembre. Se mostraron favorables a introducir estos cambios y ayer mismo se reunieron con los vecinos para atender sus demandas.

También Urbanismo ha incluido una modificación por su cuenta, que es incrementar del 5 al 10% el porcentaje del coste de la obra que tienen que depositar como aval.

La fase que se va a ejecutar es la que se aprobó definitivamente ya en su día, la unidad de ejecución uno, que excluye el sector de las harineras, la teórica fase dos del plan parcial, que no se llegó a aprobar por la polémica con el traslado de las edificaciones.

A la urbanizadora original, Nuevo Sector PP 1.2 Benalúa Sur SL, que tenía detrás a la promotora Prasa, se le retiró la condición en febrero de 2014, tras múltiples trámites, por incumplimientos. Es decir, por no haber actuado en tantos años.

Quedaba al fin el terreno libre para retomar el plan. Podría haber salido a concurso, pero finalmente los propietarios de suelo decidieron hacerse cargo de la urbanización, para agilizar los trámites.

La agrupación ha pedido, de hecho, a Urbanismo, que les permita simultanear la urbanización de los terrenos que faltan con la solicitud de posibles licencias de obra para ir levantando los edificios lo antes posible.