Las Provincias

El sector del transporte consume más de la mitad de toda la energía en la provincia

Cola de camiones en la autovía Alicante-Murcia, en imagen de archivo.
Cola de camiones en la autovía Alicante-Murcia, en imagen de archivo. / R.A.
  • Su demanda supera la de las industrias y la de los hogares y el recurso renovable apenas supone el 4% del total, frente al 60% de los derivados del petróleo, tendencia que quiere invertir el Consell

Más de la mitad de la energía que se consume en la provincia la acapara el sector del transporte, muy por delante del doméstico e incluso de la industria, que suponen el 17,3% y el 16,1% de la demanda, respectivamente. Debido al fuerte peso que supone el gasto de los derivados del petróleo en el sector del transporte, que es el principal consumidor, se dispara también el porcentaje de demanda de la energía menos limpia, que representa el 60% del total, frente a un escuálido 4% de los recursos renovables. Esta tendencia la quiere modificar la Generalitat Valenciana, que precisamente propone potenciar el uso y aprovechamiento de energías renovables y la instalación de autoconsumo.

La información la acaba de recoger el Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE) en el Balance de Datos Energéticos de la Comunidad Valenciana. La provincia de Alicante ocupa en consumo energético el lugar que registra en la mayoría de las variables económicas en la autonomía, aunque ligeramente por debajo del 33% del PIB. Según este estudio, Alicante supone el 28% de toda la energía demandada y consumida de la Comunitat Valenciana en la actualidad. En el último ejercicio de 2015, con claros síntomas de mejora económica tras los peores años de la crisis, la provincia necesitó 2.225 kilo toneladas equivalentes de petróleo (ktep).

Por sectores de consumo, el transporte supone el 50,9% del total de energía consumida en el último año en la provincia, con 1.113 ktep. A muchísima distancia, con el 17,3% de la demanda, figuran los hogares, lo que supone un gasto de 385 ktep. Llama la atención que el sector doméstico supera a la industria, antaño primera palanca de la economía provincial dada la gran atomización y dispersión sectorial por todas las comarcas, algo que ha cambiado mucho durante la última década, sobre todo a raíz de la crisis económica iniciada en 2008. Las fábricas apenas suponen el 16% del gasto de toda la energía y, a poca distancia, se sitúa el sector servicios, con un 12% del consumo provincial. En último lugar, se sitúa la agricultura y la pesca, con apenas del 3,7% del gasto, lo cual también está justificado parcialmente por el proceso de imparable abandono de los cultivos que se ha producido en los últimos años debido a la crisis de precios en origen y a la severa sequía y el encarecimiento del agua de riego.

La estructura energética de la provincia es directamente proporcional a la distribución sectorial de la demanda. Es decir, con un sector del transporte dependiente prácticamente en exclusiva de los derivados del petróleo (la energía más contaminante del planeta) no es extraño que un 59,7% del consumo total sea de gasóleo y gasolina.

Gasoducto y ramales

La segunda fuente energética con más demanda en la provincia es la electricidad, con el 30,5%. A continuación se sitúa el gas natural, con el 5,8%, un porcentaje muy reducido pese al esfuerzo que ha realizado la Generalitat Valenciana en las dos últimas décadas en construir no solo el gasoducto Paterna-Cartagena sino, sobre todo, la ramificación de canales hacia todas las comarcas alicantinas a través de las principales compañías gasistas de España. El gas natural, energía limpia y mucho más segura, ha penetrado con fuerza en los hogares y en algunos sectores industriales, aunque todavía le queda mucho recorrido, como admiten desde el IVACE.

Pero el punto débil sigue constituyéndolo, en materia energética, el aprovechamiento de las renovables o, mejor dicho, la falta de aprovechamiento de estos recursos en una provincia con muchas horas de sol al año y con sierras en las que también hay materia prima para la eólica. Precisamente en las energéticas quiere incidir la Generalitat Valenciana. La directora general del IVACE (hasta la remodelación de principios de agosto también era directora de industria), la alcoyana Júlia Company, cree que este estudio de balance «ofrece una radiografía muy detallada de la situación energética del territorio y constituye un punto de partida para lo que la Conselleria de Economía Sostenible considera prioridades y que no es más que un rápido cambio del modelo energético».

Los ejes de ese nuevo modelo son la eficiencia energética, el aprovechamiento de la energía renovable, las instalaciones de autoconsumo y la logística de transporte y movilidad sostenible que minimice el impacto sobre el medio ambiente. La Conselleria elabora el Plan Energético de la Comunitat para abrirlo a los agentes del sector antes de su aprobación a final de año.

Sus objetivos son reducir el consumo energético primario y final, mejorar la competitividad empresarial y reducir la factura energética, más instalaciones térmicas con energía renovable y recogida de biomasa para su uso con fines térmicos, así como potenciar el autoconsumo fotovoltaico y de miniparques eólicos.