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«Quince personas esquivaron el coche; iban a matarnos»

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Michal, ayer, en la puerta de La Arrixaca mostrando la herida que sufrió al ser atropellado. / a. durán/agm

  • La Policía Local detiene en Santomera a un oriolano por atropellar a cuatro jóvenes tras una tangana en el recinto de las fiestas patronales

Estreno teñido de sangre para la Zona Güertana, el recinto de las fiestas patronales de Santomera (Murcia). La Policía Local confirmó que en la madrugada del pasado domingo «cuatro personas fueron atropelladas» supuestamente por S. M. M., vecino de Orihuela, de 23 años, y que previamente había participado en una tangana en la que se vieron implicadas entre quince y veinte personas. Las mismas fuentes precisaron que el conductor detenido, «junto a un grupo de amigos», llegaron al recinto de las fiestas patronales «buscando alcohol gratis» y al final lo único que encontraron fue una pelea.

«Era un grupo de diez personas de Orihuela y Albatera, llevaban toda la noche buscando jaleo, pidiendo a la gente tabaco y 'chorros', se la querían pegar por el morro», corroboraba ayer Michal Marcin, a las puertas del hospital Virgen de La Arrixaca, mientras mostraba las grapas que le habían puesto en el muslo izquierdo para cerrar el corte que le causó el Citroën Saxo que le embistió.

En la Zona Güertana cada peña tiene su carpa con comida y bebida, y el estreno del recinto con discoteca móvil congregó a cientos de personas. «Empezaron a pedirle a un zagal de 17 años y le pegaron porque les dijo que no les daba nada. Su hermano mayor lo vio y salió a por ellos». Eran las 6.18 horas cuando la centralita del 112 registró una veintena de llamadas alertando de una pelea multitudinaria.

El grupo de forasteros, al verse superados en número por los miembros de otras peñas y la seguridad privada, huyeron hacia sus coches. El oriolano S. M. M., y sus dos primos, se subieron a un Citroën Saxo. «Al dar marcha atrás atropellaron a una persona». El turismo abandonó el recinto de fiestas por el Camino Viejo de Orihuela en el que se agolpaban decenas de vecinos. «Pensábamos que se habían ido, pero de repente regresaron a toda hostia, iban a 100 kilómetros por hora», relataba este joven polaco de 20 años. «Salté para esquivarlo y me dio con el retrovisor, me rompió el pantalón, el teléfono móvil, el reloj...». El coche arrolló a un tercer joven y sin detenerse llegó a la redonda de la carretera de Abanilla, frente a la puerta principal del recinto de fiestas, donde embistió sin miramientos a Elkin A. C. A, colombiano de 21 años.

Lo intentaron rematar

Michal afirmó que el Citroën Saxo «tras atropellar a mi amigo, dio una segunda vuelta a la redonda y la gente tuvo que quitar del asfalto a Elkin porque lo iban a volver a pisar. Si no lo llegan a quitar se lo 'limpian'». Tales intenciones funestas eran confirmadas por Cristian: «El coche dio dos vueltas a la redonda, iban a pillarlo a conciencia. Mi primo Elkin no tenía nada que ver con la pelea, había salido fuera a ver lo que pasaba y cuando iba a la rotonda lo atropellaron».

Por suerte, en el recinto se encontraban unos enfermeros y lo atendieron de sus graves lesiones. «Estaba chorreando sangre y no respondía a nada». Ingresó en La Arrixaca con una fractura en la clavícula y un fuerte traumatismo craneoencefálico. Cristian y los padres del joven se mostraban en el hospital indignados por lo sucedido: «¿Cómo tuvo los cojones de atropellar a la gente?». El mismo sentimiento invadía a sus amigos, Michal, y Borja Sánchez, que estuvo apunto de engrosar el parte de heridos. «Al menos quince personas tuvimos que esquivar el coche; iban a matarnos». Las otras dos víctimas, F.E.P., español de 21 años, tenía contusiones, y D.G.R., español de 23 años, pasó una revisión médica en el hospital Reina Sofía porque perdió el conocimiento al ser arrollado.

Conducción temeraria

El supuesto autor de los atropellos fue interceptado por la Policía Local antes de llegar a la pedanía de El Siscar. La seguridad privada del recinto anotó la matrícula del Citroën Saxo y los miembros de las peñas informaron al 112 de que el vehículo iba por la carretera de Abanilla en dirección a la carretera nacional N-340. El conductor y sus dos primos, A.G.I. y J.N.D., todos de etnia gitana, no tenían escapatoria porque la Guardia Civil les cerraba el acceso a Orihuela y los policías locales les dieron caza antes de salir del término santomerano.

Las mismas fuentes policiales precisaron que los agentes detuvieron a S. M. M. «por supuesta conducción temeraria con manifiesto desprecio a la vida de los demás, con el resultado de lesiones graves». También tomaron declaración a sus primos y trasladaron el coche al depósito municipal. El detenido fue trasladado al calabozo del puesto de la Benemérita en Santomera. Según ha podido saber este diario cuenta con antecedentes por hurto y no se descarta que sea puesto a disposición judicial por un homicidio en grado de tentativa, aunque todo dependerá del contenido del atestado que elabore la Guardia Civil.

El Ayuntamiento avanzó ayer que «intensificará los esfuerzos para prevenir estos incidentes», deseó «una pronta recuperación al chico hospitalizado» y mostró su «apoyo a los heridos». Además de instar a que «todo el mundo ponga de su parte para disfrutar de unas fiestas sanas, alegres y tranquilas». Los familiares de Elkin avanzaron ayer que estudian emprenderán acciones judiciales contra el conductor. «Le duele el pecho, con los 'moraos' que lleva a lo mejor tiene una costilla rota, habla a trompicones y no recuerda nada, excepto el topazo que le dio el coche».