Las Provincias

El alcalde defiende que se puede continuar con cuentas prorrogadas

  • El edil de Hacienda, José Hurtado, mantiene un intenso mano a mano respecto a las cifras con el portavoz del grupo Popular, Eduardo Dolón

El alcalde salinero, el ecologista José Manuel Dolón, fue el encargado de cerrar el turno de posición de voto de los grupos municipales y, consciente de que se encontraba sin ni siquiera mayoría simple para sacar el presupuesto, lanzó un alegato para defenderlo. Así el primer edil dijo que era de suponer el voto negativo del Partido Popular pero no la postura que habían adoptado las dos representantes de Ciudadanos, y aseguró que se puede gobernar de todas formas con los presupuestos prorrogados, no en vano llevan nueve meses y medio con los que preparó el Partido Popular. Incluso puso como ejemplo los años que está Orihuela en esta circunstancia. Lo que sí lamentó es que ese voto de castigo tendrá consecuencias en las inversiones «y al final serán los ciudadanos las que las sufran», argumentó el mandatario municipal. A esto añadió que «el cambio de gobierno que tuvo lugar hace un año no tendrá reflejo en las políticas que queremos hacer, pero desde este momento trabajamos para tener listo el presupuesto del año que viene» e incluso hizo un último intento por convencer a las dos representantes de la formación naranja para que reconsiderasen su rechazo.

En términos similares se empleó la portavoz del PSOE, Fanny Serrano, que acaso realizó la intervención más política. Esta dijo que el voto «del no se esperaba del PP, pero el de Ciudadanos es fruto del rencor», y añadió que de lo que se trataba era de una aprobación inicial por lo cual las peticiones de C's podrían tener cabida en el plazo de alegaciones como las referentes al Impuesto de Bienes Inmuebles o una bajada de las tasas e impuestos municipales.

De la sesión sobresalió el duelo mantenido por el concejal de Hacienda, José Hurtado, con el portavoz del PP, Eduardo Dolón, donde en intervenciones exhaustivas y las sucesivas réplicas se dedicaron a lanzarse el primero los datos de inversiones y el desglose de las partidas en las que se harán. Mientras el segundo se empleó a fondo para contrarrestar estas con porcentajes y cantidades que desmenuzó en cada una de las áreas en un presupuesto al que el propio responsable de las cuentas municipales definió como de transición por quedar escasos meses para poder ejecutarse.