Las Provincias

Denuncian la negativa de Marina Salud a rescindir el contrato de 40 sanitarios

  • El Satse advierte de que la situación es «insostenible» y carga contra la empresa por bloquear la salida de trabajadores que quieren irse, pero cobrando la indemnización

El Sindicato de Enfermería (Satse) denunció ayer a la empresa concesionaria DKV-Marina Salud Dénia por «bloquear» la salida de 40 trabajadores del departamento que no han aceptado la modificación sustancial del contrato por motivos económicos, por lo que «obliga» a cada profesional a quedarse o a abrir un proceso judicial para reclamar el paro e indemnización de 20 días por año trabajado. Se está «obstaculizando» la salida de profesionales que quieren cesar su actividad, criticaron.

El conflicto surge a raíz de los contratos que tenían los trabajadores, que cobraban una parte fija y otra variable que oscila entre un 5% y un 20% según la categoría profesional. En el año 2012, según las citadas fuentes, no se pagaron los objetivos y se interpuso una demanda por parte del comité de empresa que se ganó, por lo que la concesionaria tenía que hacer una modificación sustancial de las condiciones de trabajo, que se llevó a cabo, según explicó el sindicato, el pasado mes de julio, alcanzándose un acuerdo con la mayoría de los sindicatos, «aceptando la vinculación a la cuenta de resultados de un 50% de nuestros objetivos». Esto significa que si no tienen beneficios la bajada de sueldo es de entre un 2,5% y un 10%.

Hay trabajadores que no están conformes. Entre todas las categorías son unos 40, y el más afectado son las enfermeras (17). Según las citadas fuentes, por el artículo 41 del estatuto se pueden acoger a rescindir su contrato e irse con 20 días de indemnización. «La empresa no acepta la rescisión de los contratos obligando al trabajador a quedarse o a abrir un proceso judicial. El malestar que genera es inadmisible y llevamos siete años sufriendo una mala gestión; el año pasado hubo una fuga de enfermeras y auxiliares con la apertura de un hospital cercano», denunciaron desde el sindicato, que piden la dimisión del gerente, Ángel Giménez, y del consejo de administración de DKV.

Hasta el momento, según insistieron, Marina Salud ha rechazado todas la peticiones argumentando defecto de forma. Para el sindicato, «en la práctica les obliga a ser rehenes hasta que vayan produciéndose las denuncias individuales; ellos se quieren ir y no aguantan más, la situación que estamos viviendo es insostenible».