Las Provincias

Alfonso Rus.
Alfonso Rus. / I. Marsilla

Contratos bajo sospecha

  • «Tú y yo tenemos que hablar de lo mío. Aquí hay un peaje de unos 20 kilos», dice Rus al exgerente en un audio grabado por el propio Benavent

«Tú y yo tenemos que hablar de lo mío. Aquí hay un peaje de unos 20 kilos». El entrecomillado forma parte de las numerosas conversaciones que durante años grabó el exgerente de Imelsa. Los audios de Benavent salpican -con mayor o menor intensidad- a prácticamente toda la plana mayor de la formación popular en la Comunitat.

Ese «peaje» del que se muestra satisfecho Rus se corresponde con la construcción de una residencia (Novaedat) en la localidad de Xàtiva. El alcalde y también presidente de la Diputación le pide a Benavent que busque a un constructor. El autodenominado recaudador del PP se lo pide a Cleop, una de las firmas que con más asiduidad aparece en el sumario como financiadora a través del pago de comisiones. «Aceptó y la construyó. Y pagó el peaje», asegura el exgerente a los especialistas de la Guardia Civil. Parte de las plazas estaban subvencionadas. «Rus trataba el tema de las subvenciones con el conseller o el director general de turno».

Las revelaciones de Benavent permitirían abrir decenas de causas. Otro asunto que desvela en su comparecencia salpica a la exalcaldesa de Valencia y actual senadora Rita Barberá. El principal colaborador de la Fiscalía Anticorrupción afirma que Barberá «presionaba» al concejal de Deportes y al diputado provincial de Teatros y al propio Benavent para dar a través de un convenio «100.000 euros al hijo de un escolta de la alcaldesa». Apunta que la empresa se llamaba Lucas Racing. «Esto se repitió durante dos o tres años», recoge su declaración.

Su testimonio carece de precisión. Hay que recordar que son hechos que supuestamente acontecieron hace años y resulta difícil concretar en algunos aspectos. Da más detalles, por ejemplo, acerca de otra empresa que constituyó su suegro Mariano López «para facturar por trabajos ficticios». De esta forma se desviaba dinero público para intereses privados. El suegro no aparecía en estas sociedades sino que colocaba a un testaferro.

Benavent resume su curriculum en la administración. Empezó a trabajar a tiempo completo para el PP con el objetivo de que Rus llegara a la Diputación. A su etapa en la Fundación Jaume I El Just se remonta su amistad con Vicente Burgos, el exmario de la concejal Alcón. En ese ámbito limita a ellos dos el cobro de comisiones. Destaca la exculpación que hace de David Serra, entonces director general de Patrimonio y exdiputado autonómico. «Hablaba cosas con él, pero estaba al margen de las adjudicaciones y comisiones recibidas a cambio». Añade a los agentes que de la fundación cobraba el hermano de una jefa de prensa, aunque no tenía ninguna ocupación real. Benavent conocía la vida y negocios de Rus. Informa a los agentes que Ramón Lis March es la persona que le gestiona los asuntos financieros. «Tienen empresas interpuestas». De los comentarios que le hacía entonces Rus se desprende que tenían «negocios en Brasil y propiedades inmobiliarias».

El exgerente confiesa también su particular red de empresas comisionistas. Utilizaba a testaferros para facturar a Imelsa.