Las Provincias

Cargos del PP redoblan la presión a la exdirigente para que deje la Cámara Alta

  • El vicesecretario Martínez-Maíllo asegura que contaba con el respaldo de Rajoy para pedir a la exalcaldesa que diera «un paso atrás»

La presión política de altos cargos del PP se ha recrudecido un día después de que Rita Barberá anunciara su decisión de dejar el partido. A lo largo de la jornada de ayer la mayor parte de dirigentes populares, excepto Rajoy, que siguió con su silencio, exigieron xalcaldesa que dejara también el Senado.

El más duro fue el vicesecretario general Javier Maroto al considerar que Barberá, «en este final de su carrera», no ha actuado con dignidad ni ejemplaridad, al retener su escaño en el Senado «exclusivamente para mantenerse en una posición de aforamiento». Maroto llegó a decir que aunque su excompañera de partido asegura no querer hacer daño al partido ni a las instituciones, «desgraciadamente no está siendo así».

Más suave en las formas se mostró el vicesecretario de Comunicación del PP, Pablo Casado, quien aseguró que la «solución» alcanzada es «positiva», aunque opinó que sería «mejor» que la exalcaldesa de Valencia renunciara a su escaño en la Cámara Alta.

Por su lado, el vicesecretario Fernando Martínez-Maillo dijo que pidieron a Barberá que diera un «paso atrás» y le plantearon que tenía que dejar el partido. Según añadió, esa decisión contaba con el respaldo de Mariano Rajoy, aunque no fuese el presidente del Gobierno el que la llamara para trasladarselo.

Para la presidenta del Partido Popular en la Comunitat, Isabel Bonig, la trayectoria política de la exalcaldesa de Valencia y senadora Rita Barberá «merecía una salida digna», al tiempo que consideró que hubiera sido «mucho mejor» que «abandonase su acta» en la Cámara Alta.

La mayor parte de los dirigentes populares se manifestaron en la misma dirección. La vicesecretaria de Estudios y Programas del PP, Andrea Levy, por su lado, destacó que no hay división ni «dos» Partido Popular en relación con Rita Barberá. «Estamos todos a una defendiendo el PP. No hay dos PP porque las siglas del PP las defiende Maroto, las defiendo yo y las defiende la señora Cospedal», ha manifestado.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, por su parte, mostró una posición más matizada y subrayó que Barberá «ya no forma parte del PP» y, sobre el hecho de que se aferre a su escaño en el Senado, añadió que «le corresponde a nivel personal las explicaciones que considere oportuno».

Por su lado, el coordinador general del PPC, Xavier García Albiol, considera que Barberá «se equivoca» por mantener su escaño. A su entender, si tuviera «conciencia real de la magnitud de los hechos, posiblemente se hubiese apartado voluntariamente antes».

Donde más respaldo encontró Barberá fue en la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal. Piensa que ella ha intentado hacer lo que considera lo mejor «para los intereses generales, para el PP y para poder defender su inocencia». En declaraciones durante un acto electoral en el mercado de abastos compostelano, Cospedal insistió en que la exregidora tiene «derecho a poder defenderse» y puso en valor la decisión adoptada por Barberá, puesto que «todavía ni siquiera ha ido a declarar» y ya ha dado el paso de abandonar la organización política en la que milita. Por todo ello, la secretaria general de los populares pidió para Barberá «un mínimo de respeto a la presunción de inocencia», como se merece «todo el mundo».