Las Provincias

Rosa Grau, ayer, en el comercio de su hermano en Alicante.
Rosa Grau, ayer, en el comercio de su hermano en Alicante. / J. P. Reina

«Escribir con humor me sirvió para escapar de un drama»

  • Rosa Grau presenta su primera novela. La autora hablará de 'Un puñado de amigos y dos cerezas', una historia de amor, humor y juventud, mañana a las 19 horas en la FNAC de Alicante

La escritora alicantina Rosa Grau se lanzó al mercado literario de manera independiente, hace aproximadamente un año, al publicar en Amazon su novela 'Un puñado de amigos y dos cerezas'. Semanas después la obra lideraba la lista de los más vendidos en la sección de novela romántica y la editorial Suma de Letras, compró los derechos para publicarla físicamente. El volumen vio la luz hace una semana y será presentado en Alicante mañana a las 19 horas en la FNAC. Además de su contenido de amor, humor y amistad, resulta llamativo el entorno que rodea al proceso de escritura.

Pese a que actualmente la autora ya tiene tres novelas escritas que serán publicadas cuando los tiempos de venta lo permitan, 'Un puñado de amigos y dos cerezas' fue su primera creación. El motivo que le llevó a ello fue «una reunión con mis amigos, por una mala noticia, que nos hizo reflexionar sobre el hecho de que no teníamos apenas fotografías de nuestra juventud».

Ante esto, Grau se hizo la proposición de hacer un retrato de su juventud y la de sus amigos mediante un texto narrativo. Aprobada por los presentes, las noches en vela por pensando en esa mala noticia, la enfermedad de uno de los integrantes del grupo, fueron el detonante de esta novela que tan buena acogida tuvo en la plataforma digital.

«Empecé a escribir para, simplemente, expresar por escrito los recuerdos y los pensamientos que me venían a la cabeza. Poco a poco vi que era una historia que podría contar en forma de novela y le fui añadiendo un toque narrativo en la expresión y la ficción necesaria para que pueda interesar a los lectores», concreta la escritora.

Con este proceso, Grau ha creado una historia «donde se me reconoce, se reconocen a mis amigos, muchas de las cosas que hay han pasado pero también se ha añadido una exageración literaria, los detalles que no recordaba puestos desde la imaginación, para crear la novela», comenta.

Así, 'Un puñado de amigos y dos cerezas' narra la historia de una mujer que va recordando su juventud mientras vive unas vacaciones con antiguos amigos. En concreto, entre los recuerdos tienen especial protagonismo el hombre con el que hizo por primera vez el amor y después la abandonó y el socio que le estafó en un negocio y se fue con el dinero.

La protagonista es de esas mujeres que «es alocada y con un punto de amargada». En principio «no quiere ir a las vacaciones pero reflexiona tras haber vivido un año difícil» pese a su carácter de «o el mundo está conmigo es está contra mí», confiesa la escritora.

Sentimientos

Dentro de este argumento inicial, los recuerdos de la protagonista pasarán por muchos sentimientos y situaciones distintas que pone adjetivos a la novela, aunque estos sean variados dependiendo del enfoque del lector. «Es romántica, de amor y humor, de amistad y sexo durante el relato. Pero no tiene escenas de sexo gráfico. La gente me dice que se ríe a carcajadas mientras la lee y que hay tensión sexual durante la novela, pero no quiero que se confunda con algo parecido a '50 sombras de Grey', que ahora hay muchos libros que se quieren vender con el sexo», manifiesta contundente la autora.

Además de esos pensamientos, los personajes y las situaciones que se viven y se recuerdan, la autora pone énfasis en resaltar el humor que consigue con su novela. Según explica, «he tratado de explicarme como si lo estuviera diciendo verbalmente» y el resultado ha sido «unas historias, anécdotas y conversaciones de hacen reír mucho y que están cargadas de acidez, ironía y humor negro».

No obstante, la escritora alicantina no deja de recordar que su pasión por escribir nació de un momento difícil por la enfermedad de un ser querido y el insomnio que eso le provocaba. A este respecto. Grau confiesa que «escribir me sirvió como válvula de escape». «Le dejé a leer la novela a una amiga psicóloga que conocía mi situación. Le sorprendió como fui capaz de escribir una novela con tanto humor, cuando mi situación reflejaba un drama», añade.

Por este motivo, la autora no duda en animar a los lectores a dar vida a su propia historia. Según expresa, «creo que cada uno de nosotros tiene una historia dentro y escribirla puede ayudar a analizarla, a asumirla y a crear un retrato escrito de los vivido». «Después hay plataforma como Amazon, editoriales o gente a la que se puede prestar para leer. Lo importante no es publicarla, sino el proceso que se vive al escribir y leerla luego», concluye.