Las Provincias

Proyecto del huerto urbano en Virgen del Remedio.
Proyecto del huerto urbano en Virgen del Remedio. / R.A.

Medio Ambiente creará una red de huertos urbanos por toda la ciudad

  • A los tres ya aprobados en el Casco Antiguo, pronto se sumará otro de 4.500 metros cuadrados ubicado en la Zona Norte

Las concejalías de Medio Ambiente y Urbanismo transformarán una serie de solares por toda la ciudad en zonas verdes comunitarias con la creación de una red de huertos urbanos que permitan convertir espacios ahora perdidos en la ciudad en espacios donde se fomenten los valores ecologistas y de ocio saludable en general. Los tres primeros se instalarán en el Casco Antiguo, dentro del programa de renovación urbana de las calle San Juan, San Pedro y adyacentes ya aprobado hace un mes por la Junta de Gobierno Local, pero el Ayuntamiento de Alicante ya dispone del proyecto para una instalación de 4.500 metros cuadrados en la Zona Norte para la creación de 40 miniespacios de cultivo para vecinos y escolares de Virgen del Remedio, según ha podido conocer este periódico.

Este proyecto se realizará con los fondos del remanente de tesorería del año 2015 por un montante un poco superior a los 200.000 euros.

Este proyecto «tendrá continuidad a lo largo de la legislatura», explicaron fuentes del área de Urbanismo, que dirige Miguel Ángel Pavón. De hecho, los técnicos de este departamento y el de Medio Ambiente ya recopilan más solares por todo el término municipal para instalar más huertos urbanos.

De momento, el primero que se realizará, y que se adjudicará próximamente, se ubica en la confluencia de las calles Turquesa y Cuarzo, al final de Virgen del Remedio. En este espacio se delimitarán 40 huertos de 25 metros cuadrados, con dos espacio montados sobre mesas de cultivo para personas con discapacidad y que servirán para que vecinos y también de los centros educativos próximos (CP Gloria Fuertes, IES Virgen del Remedio) sepan en qué consiste la agricultura ecológica, aprendan valores medioambientales y también cultiven sus propios alimentos, claro que sí.

Porque el Ayuntamiento vigilará mucho el uso que se dé a estas parcelas. Tiene ya a punto de aprobarse el Reglamento de Gestión de Huertos Urbanos Comunitarios de la Ciudad de Alicante, que llevará la Concejalía de Medio Ambiente, aunque la primera regla es básica: todo lo que se plante en los huertos urbanos será para autoconsumo, no se permitirá la venta de frutas y hortalizas que salgan de estos terrenos ni tampoco las plantas ornamentales, flores u otro tipo de cultivos de ocio, podríamos decir.

Exclusión social

Este Reglamento también determinará quién puede acceder a uno de estos huertos, aunque se dará prioridad a personas en riesgo de exclusión social o colectivos vulnerables, según las primeras intenciones del equipo de gobierno. También se puede guardar espacio para que los alumnos planten sus tomates, pimientos o lo que consideren en una actividad formativa más. Todavía está pendiente de ultimar el citado reglamento.

El proyecto que ya tiene en la mesa el concejal Víctor Domínguez para su aprobación definitiva comprende la urbanización de toda la manzana, puesto que, aunque sea para huerto urbano, es 'reciclar' un solar. Los técnicos de Urbanismo han dotado al terreno de pantallas de gaviones (tierra) para rebasar el desnivel de la calle, una zona de aparcamiento, pérgolas y zonas de sombra los cálidos días e iluminación para poder ampliar el uso también por la noche. Por su parte, los técnicos de Medio Ambiente han completado el diseño de las parcelas con arbolado para que ayuden también a crear una zona verde en lugar de baldíos solares y hasta han pensado en composteras para transformar los residuos vegetales en abono con el que ayudar a crecer los nuevos cultivos.

Esta experiencia ecologista en la ciudad podría comenzar a partir del próximo año con la inauguración de los primeros cuatro huertos urbanos (los tres del Casco Antiguo y el de la Zona Norte) y, al terminar la legislatura, haber introducido estas 'islas rurales' en medio de la selva urbana como un oasis de naturaleza entre tanto ladrillo.