Las Provincias

«Tenía que formar parte del espectáculo tras aceptar decorar el anfiteatro de Arles»

Luis Francisco Esplá supervisó la pasada semana los detalles de la escenografía del coso.
Luis Francisco Esplá supervisó la pasada semana los detalles de la escenografía del coso. / p. t. arles
  • Luis Francisco Esplá, torero

  • Después de seis años, reaparece hoy sábado, por una sola tarde, en el coliseo romano francés, y es también el autor del cartel, con alusiones a Goya y La Camarga, de la Feria del Arroz

Un torero Medalla de Oro de las Bellas Artes que reaparece después de seis años: Luis Francisco Esplá. Un coliseo romano declarado Patrimonio de la Humanidad: Las Arenas de Arles. La escenografía del coso, original del torero alicantino, con el toro de La Camarga y la Maja Desnuda de Goya, como protagonistas. Toma el testigo de, entre otros artistas franceses, Marie Hugo -biznieta de Víctor Hugo-, en 2015 o un año antes de Cristian Lacroix, Rudy Ricciotti y Claude Viallat. Duodécima edición de la Corrida Goyesca de Arles. Paco Montalvo, al violín flamenco, pondrá la música. Admiración y respeto se conjugan en los integrantes de la terna: Luis Francisco Esplá, Morante de la Puebla y Juan Bautista. La fecha, hoy sábado 10 de septiembre. Todo dispuesto para el que, asegura Esplá, va a ser el «acontecimiento taurino de Francia en este año».

-¿Cómo surge la idea de que fuera el encargado de la decoración de Las Arenas de Arles?

-Fue una iniciativa de la empresa que encabeza Juan Bautista, un regalo que me hicieron. Pero tardé unos días en responder porque no podía fallar a las expectativas creadas. Y más, teniendo en cuenta quienes me habían precedido en la escenografía. Me sedujo, finalmente, la antigüedad del coliseo, el enclave. Y, al tiempo, tener la oportunidad de exponer tu obra en un espacio abierto y donde lo había hecho la élite artística de Francia.

-¿Habrá alguna sorpresa?

-No creo. Ese concepto escapa a la filosofía francesa en este tipo de festejos. Allí se suscita un interés previo y se explica, con tiempo, en qué va a consistir.

-Es también el autor del cartel anunciador de esta Feria de Arroz

-He intentado vincular en él dos iconos. De una parte, la maja goyesca, tan clara de significado, que ni ropa le hace falta. Al mismo tiempo debía ligar a Arles con lo goyesco. Me basé en la mitología. En concreto, en el rapto de Europa por Zeus. Así, Arles queda identificado en el cartel como un toro camargués, muy similar a los que Goya utilizara en su Tauromaquia. Y, por supuesto, con un tono azul alusivo al humedal de Arles.

-Ha hablado de Goya. Hay ahora quienes lo califican como antitaurino

-Sí, bueno... También otras acusaciones se han vertido sobre él. En fin... sus retratos o grabados no aluden a la Tauromaquia en sí. Reflejan, tal y como lo planteó en su día, una sociedad cruenta, austera e inclemente.

-Volviendo al inminente 10 de septiembre arlesiano. Acepta el ofrecimiento para decorar el anfiteatro y luego le proponen regresar a los ruedos. ¿Qué le lleva a aceptar el envite?

-Lo primero que uno piensa en aquel momento, después de más de seis años retirado, es que no estoy para reaparecer. Después de pensarlo, mucho más tiempo que el que necesité para aceptar el primer ofrecimiento, opté por el sí. Esa afirmación tiene un componente de vanidad respecto al escenario diseñado. Uno no puede escapar de él. Tiene que formar parte.

-Ha catalogado al toro, en más de una ocasión, como un elemento para la creación artística del torero. ¿Ha tenido ocasión, en su última visita a Arles, de ver los toros de Zalduendo para el sábado?

-Nunca me he llegado a preocupar el toro. Sí, estar bien. Los problemas que pueda plantear el toro, creo que los tengo resueltos. Mi Tauromaquia siempre se ha basado en las propuesta que ofrece el toro. Nunca he llevado una faena premeditada, sino que he pretendido realizar aquello que el toro me sugería. El toro es el material que cuestiona al artista.

-Regresemos a Francisco de Goya. ¿Originalidad en su vestido de torear goyesco?

-Será de un tono tabaco con pasamanería azul. Cuenta con grabados de Antonio Carnicero, coetáneo de Goya, y ha sido confeccionado por Justo Algaba. En esto también he pretendido serle fiel. Últimamente han tenido esa catalogación unos vestidos en los que ha imperado el mestizaje, una mezcla extraña. Se había perdido la esencia del original. Nada que ver con lo que originalmente era.

-En una cita como la del sábado, no podía faltar la música. Otra de las Bellas Artes. Y en esta ocasión, con el violín flamenco de Paco Montalvo

-Nos habíamos planteado otras opciones. Pero al final nos decantamos por ésta porque interfiere menos en el conjunto del anfiteatro y en el espectáculo en sí. Todo el simbolismo de esa tarde está planteado con alevosía para que según vaya desapareciendo, se instale en el subconsciente del espectador.