Las Provincias

La dos etapas de la provincia de Alicante, decisivas para la general

  • La crono entre Xàbia y Calpe de hoy y el final en el alto de Aitana de mañana son los últimos escollos que afronta el pelotón antes de llegar a Madrid

De las dos etapas que faltan para que termine la Vuelta, dos discurrirán por la provincia de Alicante. No serán dos etapas cualquiera, sino las que decidan la carrera. La primera, hoy, una crono entre Xàbia y Calpe, que también pasará por los municipios de Benitatxell, Teulada-Moraira y Benissa. Mientras que mañana los ciclistas partirán desde Benidorm para afrontar la subida a Aitana como el último ascenso antes de llegar a Madrid.

Nairo Quintana y Alberto Contador confían en el reloj, en que la crono de hoy entre Xàbia y Calpe (37 kms.) les sirva, al colombiano, para fortalecer su ya sólido liderato y al español, para asaltar el podio. El líder de Movistar se ve ganador. No quiere descuidarse ni dar por hecho lo que todavía no ha ocurrido -llegar a Madrid de rojo-, pero tiene claro que está fuerte, que tiene un equipo en el confiar y que sus prestaciones, incluso contra el crono, son más que suficientes para frenar cualquier atisbo de rebelión de sus rivales.

De esos rivales temer, temer, solo teme a Chris Froome. Y, si acaso, a las consecuencias de algún movimiento táctico de Contador. «Habrá que estar atentos el sábado», dijo, en ese sentido. Pero no da demasiadas opciones a la sorpresa ante los 3:37 de ventaja que tiene sobre el británico, segundo en la general. «Mas de un minuto sería (perder) bastante. Estoy en buenas condiciones y las contrarreloj se me han dado bastante bien», ha sido claro el de Bocayá.

En los últimos duelos contra el crono con Froome -los últimos «de tú a tú», como él dice- Nairo cedió 2:05 y 1:10 con el inglés nacido en Nairobi. Primero sobre una distancia casi clavada a la de mañana, 37,5 kms, y después en una cronoescalada de 17 kms.

Aunque eso fue en el último Tour, con Froome ya embalado hacia su tercera visita a lo grande a los Campos Elíseos y Quintana mermado por los problemas físicos que le convirtieron de la carrera francesa un auténtico calvario. Si el colombiano se ve confiado de cara a la pelea contra el reloj de mañana, para la etapa de Aitana, un puerto que ve favorable a sus «características», casi no tiene ni dudas.

«Mis sensaciones son buenas, me defenderé bastante bien en la crono y el sábado, con la ayuda del equipo, no tendremos mayor problema», no quiere ocultar Quintana la confianza que tiene en un liderazgo que que alimenta verse con La Roja. «El maillot de líder da un plus de mentalidad y adrenalina que le hace luchar a uno por lo que quiere».

Contador es menos explícito, pero también confía. En su caso más que para asaltar el podio, que también, para seguir teniendo protagonismo en una Vuelta que -todo indica- acabará decidida por una de sus maniobras de estrategia. «Será una crono dura, para nada llana y técnica», considera Contador. «Es una contrarreloj bastante larga, pero no para especialistas, porque hay algunos repechos, subes y bajas y bastantes curvas», ahondó Quintana.